martes, 13 de julio de 2021

TE EXTRAÑO

 


 

Yolanda Salazar Olivares

Xinefeva

 

 

Tú… mi primer amor

el único y verdadero…

sin caretas, ni traiciones me has amado por completo.

 

Buena o mala, no importa, así tú me idolatrabas

me decías que me amabas y que jamás  te irías, 

y hoy… hoy tú no estás.

 

¿Qué no vez cuánto te extraño?

 

Hablo sola en los rincones,

y cuando camino sola…  hazme sentir que vas a mi lado…

susúrrame a través del aire…

Guardo tu aroma en mi memoria…

puedo hablarte  en mis sueños

y tu respuesta está viva, en mis lágrimas al despertar.

¿Qué no vez cuánto te extraño?

 

Necesito tu calor…

Ven, te llamo desde dos décadas y siete anuares

te grito… mirando al cielo, imaginando tu morada.

 

Ven… Ven…

¡Oh!  Padre, aún estoy soñando…

de tu partida… te sigo esperando.

¿Qué no vez, cuánto te extraño?

 

No me has abandonado

solo fue cambio de plano

vives en mi alma y mi corazón

porque yo… aún TE AMO.

 

Y entre sueños y posdatas

yo camino de tu mano…

mira… cuánto, cuánto te extraño.

 

El difícil arte de dirigir

 


Gilberto Nieto Aguilar

¿Cuál es el objeto de pelear por credos y razas si al fin de cuentas lo que está en juego es la supervivencia del hombre?...

Bertrand Russell

“Es a las posibilidades del hombre [y la mujer] a lo que debemos nuestra lealtad entera”, continúa diciendo Russell en esa frase inclusiva, atrayente, interesante y seductora, que todos aquellos que gobiernan o dirigen núcleos humanos, debieran tener siempre presente. Los corchetes son míos, pues en la época de oro en que vivió el británico filósofo, matemático y escritor Premio Nobel de Literatura, no surgía el dilema de la equidad e igualdad de género. 

La administración se dirige hacia las cosas y a la protección de intereses, por lo que el que conduce le resta importancia en ocasiones a los recursos humanos. Afortunadamente desde hace unas décadas están siendo objeto de reconocimiento y estudio en su conjunto y como agregado de varias individualidades. Las transnacionales bien podrían ser el macro ejemplo.

Un caso aparte, valioso porque incide en el desarrollo socioeconómico, cultural e integrador de un pueblo, es el gobierno que dirige en forma directa a las personas, en un intento de hacer la vida de los individuos tan buena como sea posible, a través de satisfactores reales de necesidades, distribución del ingreso y la creación continua del orden y el derecho.

Gobernar es una ciencia y un arte, en cuanto a que se rige por ciertos principios legales y sociales aplicados bajo la perspectiva de un hombre o de un equipo de trabajo, en el mejor de los casos, dentro del ámbito cultural de un pueblo, región o país, en un juego de variantes, reglas y alternativas. Un arte, una habilidad maravillosa de poder realizar proyectos y generar oportunidades para mejorar las condiciones de los gobernados.

Hay personas muy efectivas para orientar, asesorar, estructurar proyectos, proponer agendas y planes de trabajo; pero en el terreno de la acción directa se achican. Llegan a representar el poder tras el trono. Para otros, por el contrario, la acción es su elemento. Les gusta encarar los problemas, tratar con gente diversa, resolver problemas y tener una visión prospectiva. Hay quienes tienen liderazgo moral y saben aprovechar la inteligencia y talentos de quienes le rodean, mientras otros pretenden hacerlo todo solos, en un proceso de centralización espantoso.

Hay quienes tienen la visión de comprender a los demás e interpretar su sentir y sus necesidades más apremiantes; quienes interpretan realidades sociales importantes por su prioridad; quienes analizan el presente para enfrentar el futuro bajo condiciones de cierta seguridad. Unos se interesan por cuidar su imagen y otros por captar opiniones significativas. También hay quienes pugnan por embellecer las ciudades, mejorar las carreteras, promover la industria, apoyar al campo, elevar la calidad de la educación, impulsar el turismo y la cultura, sanear la economía interna, fortalecer las políticas, combatir la corrupción, el narcotráfico, etc.

Russel tuvo la convicción de que con los adelantos de la ciencia y la tecnología del presente siglo, las necesidades elementales de los seres humanos podían ser satisfechas. Lo que lo impide es la ambición y la enajenación del poder.

gnietoa@hotmail.com

Ramón López Velarde, católico y poeta, en su centenario de su muerte

 


 

Ángel Rafael Martínez Alarcón

 

El presente año del 2021, se conmemoran dos centenarios en la vida del poeta jerezano, Ramón Modesto López Velarde Berumen Díaz Valdez Lozano Félix Aguayo Martínez Flores Llamas Morán Escobedo Chaparro, 1888-1921; mejor conocido como Ramón López Velarde,  poeta nacido en estado de Zacatecas. En los primeros meses del gobierno posrevolucionario de Álvaro Obregón, en 1921. Pública el 24 de abril del año ante señalado,  el poema Suave patria. Y el 19 de junio de 1921, cuatro días antes cumplió 33 años, a la misma edad de Cristo; fallece en la ciudad de México. Año y medio antes la ciudad de México se volcó a recibir los restos mortales del poeta Amado Nervo, (1870-1919)

            Ramón López Velarde, fueron suficientes  sus 33 años de edad para vivir, amar, creer, escribir y participar en la vida política, en el México revolucionario. Hijo de la clase media del Porfiriato. Fueron sus padres: el abogado José Guadalupe López Velarde y María Trinidad Berumen, hogar asentado en la ciudad de Jérez del Estado Zacatecas. El niño Ramón, será bautizado por su tío Inocencio López Velarde y Morán (1859-1914) en la parroquia de la población.Era la tercer reelección presidencial del General Porfirio Díaz, (1830-1915). Fue el primogénito de nueve hermanos.

            Sus primeros estudios primarios los hace en su ciudad natal, en un colegio católico. A los ocho años de edad viaje a la ciudad de México. Para 1898, su padre es designado notario en la ciudad Aguascalientes, cambio de escuela para niño Ramón, continúa sus estudios en el colegio de Nuestra Señora de Guadalupe. A inicios del siglo XX, en el mes de octubre de 1900, regresa a la ciudad de Zacatecas para iniciar sus estudios en el Seminario Conciliar y Tridentino. Dos años más tarde cambia de seminario, pasa al conciliar de santa María de Guadalupe en Aguascalientes. Destacándose en el área de humanidades, ingresa a la Academia León XII. En las vacaciones de verano, conoce a Josefa  de los Ríos, será nombrada como Fuensanta, en su obra poética.

            Para el año de 1905, ha dejado la carrera eclesiástica, ingresa al Instituto Científico Literario, donde estudia la preparatoria, y escribe sus primeros poemas. Un años más tarde, con un grupo de amigos, publican su primera revista  Bohemia.  Escribe con seudónimo, se  adhiere a la revista Azul. Para 1908, cambia de ciudad y se traslada a la ciudad de San Luis Potosí, para iniciar la carrera de jurisprudencia, siguiendo la tradición paternal. En noviembre de ese año, fallece su padre; su situación económica cambia, recibe ayuda de sus tíos maternos,  su madre y hermanos regresan a Jérez.

            En el año de 1910, se dedicó en la preparación de su primer libro, dedicado a su señor padre, no se llegó a publicar, La Sangre Devota.  En ese año se suma al movimiento antirreeleccionista  de San Luis Potosí, apoyando la candidatura de Francisco I Madero, (1873-1911). Es fundador del Partido Potosino Anti-Reeleccionista, fungiendo como Secretario de dicho instituto. Estuvo muy cerca del opositor Madero. 

            En octubre de 1911, obtiene el título de abogado, exento del examen profesional por sus sobresalientes calificaciones se traslada a la ciudad de México, para solicitar un empleo en el nuevo régimen. Para el año de 1912, lo encontramos escribiendo temas políticos en el peridico La Nación órgano del Partido Católico Nacional. Como también lo encontramos trabajando en un bufete de abogados. Participa como candidato suplente a diputado federal por el distrito de Jérez por el (PCN). Conoce a la señorita Maria Magdalena Nevares Cázares

            Con la  Decena trágica, en febrero de 1913, con Francisco I Madero  y José Maria Pino Suárez, fueron víctima de un golpe de estado, costándole la vida. Su madre, hermanos y tíos  llegan a la ciudad de México, para refugiarse, para el 1914, el joven poeta se instala en la ciudad de México definitivamente  en la avenida Jalisco #71, en la colonia Roma. Francisco Villa,  tomó militarmente la ciudad de Zacatecas, es fusilado su tío, el sacerdote Inocencio López Velarde. Ese año también conoce al poeta Juan José Tablada.  Es designado como profesor interino de literatura en la Escuela Nacional Preparatoria. También empieza a colaborar en diferentes periódicos, como en la Revista de Revistas que dirigió el veracruzano, José de Jesús Nuñez y Dominguez.

            En 1916, aparece su primer libro: Sangre devota, bajo el sello editorial de Revista de Revistas, con una crítica extraordinaria de Genaro Estrada.  Ya presidente Constitucional en mayo de 1917, Venustiano Carranza, es designado como Secretario de Gobernación Manuel Aguirre Barlanga,(1887-1953), amigo personal del poeta Ramón López Velarda.  Es su colaborador como secretario particular. El 7 de mayo de 1917, muere su primer amor , Josefa  de los Ríos.  Un año más tarde, Margarita Quijano, rechaza el amor del joven poeta.

            En 1919, publica su poemario: Zozobra, también bajo el sello editorial de Revista de Revistas.

            Luego del lanzamiento de Plan de Agua Prieta, contra el presidente Venustiano Carranza, el 7 de mayo de 1920, traslada el Gobierno de la Nación, al puerto de Veracruz, donde el abogado Ramón López Velarde,  se suma la comitiva, días más tarde se baja, y el 20 de mayo es asesinado,el Presidente, en Tlaxcalantongo.

            El gobierno del presidente Alvaro Obregón, entre los años de 1920-1924. José Vasconcelo,  lo nombra como profesor de literatura en la Escuela de Altos Estudios; ese año funda la Revista del maestro, en número tres publica su poema Suave patria. El poema más conocido del poeta, en el nacimiento del México revolucionario. El domingo 19 de junio de 1921, cuatro días antes había cumplido 33 años. Muere víctima de una bronconeumonía. Sus restos fueron velados en el paraninfo de la Universidad Nacional de México. El congreso de México, decretó tres días de luto nacional. El lunes 20 de junio, en la tribuna de la Cámara de Diputados, de la XXIX legislatura: "Habiendo fallecido ayer el poeta Ramón López Velarde, gloria de las letras nacionales y uno de los primeros que sintió en su corazón los más puros ideales revolucionarios, pedimos que como un homenaje de la más genuina representación del pueblo de México, sea enlutada la tribuna parlamentaria durante tres días, pues con ello demostraremos a la posteridad que hemos sabido apreciar con valores justos, tanto al egregio poeta que cantó a México con cariño filial, como al hombre bueno y sincero que supo tomar un lugar en las avanzadas de la Revolución, viviendo y muriendo en la más decorosa y desinteresada de las actitudes..

El Presidente Adolfo López Mateos,  decretó que sus restos pasen a la Rotonda de los hombre Ilustres, el 13 de junio de 1963, por medio de un decreto de la LXIV legislatura federal   

Hace 29 años, se publicó el trabajo: Íntima Patria (Ensayo) escrito por José Luis Martinez Suárez, en la colección de Escritores Veracruzanos, en la serie los Voladores, coordinada por Miguel Andrade Huerta. Bajo el sello editorial de la Editora de Gobierno del Estado de Veracruz, 142 páginas. Mi primer acercamiento a la obra de Ramón López Velarde.






 

martes, 6 de julio de 2021

Entre editores te leas

 




Víctor Manuel Vásquez Gándara

 

Iniciar un proyecto es soñar despierto y al igual que éstos se encuentra uno imposibilitado para mirar todo el proceso, es breve y el despertar en ocasiones hace desconocer su final.

Inmerso en el mundo editorial he participado, tanto en proyectos en marcha como en incipientes, diversos de ellos concretados o truncados. Por ejemplo laborar en Diario de Xalapa allá por 1972; conocer El día de hoy, proyecto de Carlos Antonio Vásquez Gándara, mi hermano, o en Gráfico de Xalapa desde 1980 por casi dos décadas. Ahí conocí al profesor Martín Méndez Alcántara, haciéndonos compadres, él amablemente me invitó a fundar Imagen, en formato tabloide impreso en los talleres de El Día en la ciudad de México. El maestro se instaló en el edificio Argentina de esta ciudad de Xalapa comenzando en 1982 aproximadamente y actualmente aparece esporádicamente.

De manera independiente, en nuestra editorial fueron producidas una veintena de publicaciones, entre ellas: Esfera política de mi amigo Ricardo Vásquez Olivares, también gran amiga; Devenir de Martha Elvia Villegas; Bitácora del Golfo de Rosa María Galindo, Tribuna de mi excompañero de bachillerato Lic. Ramón Hernández Herrera; La Jeringa del Dr. Tito Domínguez y toda una pléyade de comunicadores, reitero, todos amigos. En la organización Toastmasters Internacional, específicamente dentro del Club Techacapan, edité boletín informativo Exprésate.

En lo personal inicié en 1993 publicando Foro Fiscal, revista especializada en impuestos, economía y finanzas; Balompié, con Antonio Utrera; 2Entes, revista internacional especializada en educación editando ejemplar 1 en diciembre de 2004 y Tlanestli, revista literaria, cultural y educativa, iniciando en septiembre de 2010.

Cultura de VeracruZ sin participar yo en ese mágico proceso del mundo de la edición, lo siento propio por la amistad que me une con Raúl Hernández Viveros y conocer todo el esfuerzo intelectual, económico e interpersonal, entre otros más, que conlleva y logra periodicidad, todo con el ideal de contribuir a transformar el entorno.

Hurgando en la Hemeroteca de un Editor, encontré ejemplar 1 de Cultura de VeracruZ, editada en offset, formato media carta, forros en papel couché y selección de color, interiores en papel bond, 24 página y seguramente tiraje de mil ejemplares, producto de ese ímpetu de todo editor soñador. Cito características por aquello que implica, sabido perfectamente para quien está inmerso en las artes gráficas, pero complicado o desconocido por lectores y patrocinadores(¿?). Decidir entre opciones no depende exclusivamente del recurso económico al alcance, sino más allá…

Valoro también y admiro labor editorial de Raúl por ese capital de amistad y relaciones públicas de las que goza, nada gratuitamente. Convocar a escritores de gran reconocimiento literario y hasta científico es tarea ardua. Raúl lo ha venido realizando toda la vida, desde su consagración a La palabra y el hombre hasta la actualidad. En el ejemplar 1 de Cultura de VeracruZ, editada en enero de 1996 deja huella de esas amistades integradas al ideal literario, cultural, intelectual: Shara Martínez Vera, Juan Joaquín Pereztejada, Jesús Garrido, Mary Carmen Gerardo, Gonzalo Aguirre Beltrán y Carlos Roberto Morales, como colaboradores. Incluye consejos de redacción y editorial.

Evidentemente aspecto fundamental constituye la faceta de escritor, independiente a la de editor. Raúl Hernández Viveros implícitamente comparte su pasión, dedicación por la lectura, me atrevería a afirmar que la considera su razón de existir y que desemboca en otra más: escritura literaria en sus diferentes géneros, actividad a la que se consagra. Leí su obra en La Palabra y el Hombre. Le conocí presentando su novela Entre la pena y la nada –Entre la pierna y la nalga, refirió uno de los comentaristas en El Ágora de la ciudad. Su producción literaria es vasta considerándole El último de los intelectuales contemporáneos veracruzanos.

El editor comparte, lo que puede interpretarse como editorial de ese primer ejemplar:

 

Tradición y diversidad en la Cultura de Veracruz

Raúl Hernández Viveros

Tradición y diversidad de la Cultura de Veracruz

En base a la tradición y diversidad de las letras veracruzanas, la revista Cultura de Veracruz ofrece su espacio a las principales voces culturales expresión artística a través de dibujos o viñetas, además del amplio espectro de materias como la antropología, sociología o cuestiones de crítica social que atañen al desarrollo de esta entidad federativa. El pretexto primordial es colocar al principio de un proyecto, determinado nombre a cierta publicación que pretende ser mensual. El contexto refleja la actividad de los intelectuales veracruzanos, como un respaldo a la entrega de experiencias vitales a la cultura universal.

Por lo que en este primer número de Cultura de Veracruz hay una referencia especial al Premio Nobel de Literatura de 1995, Seamus Heaney, incluyéndose un ensayo sobre la realidad de su lugar de origen: Irlanda. Aparte de publicarse un fragmento de su obra poética, como una muestra del carácter universal de estas páginas realizadas desde la capital Veracruzana. Además, con motivo del fallecimiento del doctor Gonzalo Aguirre Beltrán, el 8 de enero del presente año, se recoge su discurso cuando obtuvo el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Puebla, en 1992, en un acto de reconocimiento y testimonio hacia un enorme impulsor de la Cultura de Veracruz.

También se hace la presentación de un grupo de poetas originarios del Estado de Veracruz encabezados por Shara Martínez Vara y Juan Joaquín Pérez Tejeda, quiénes son exponentes de la reciente promoción de autores nacidos en esta parte del territorio nacional. En la sección de reseñas, Cultura de Veracruz, ofrece el comentario del crítico argentino Carlos Roberto Morán, donde analiza el número monográfico “La Literatura Veracruzana Actual”, realizado en España, en 1995, por las ediciones de Batarro.

Cultura de Veracruz abre sus puertas a trabajos de investigación, ensayos y obras de creación literaria. En próximas entregas habrá páginas dedicadas a recopilar materiales de Magno Garcimarrero, Armando Ortiz, Carlo Antonio Castro, Estanislao Barrera Caraza, Magali Velasco Vargas, Rosalba Pérez Priego, Carlos Domínguez Milián, Jaime Renán González Pérez, entre otros autores que viven y trabajan en el estado de Veracruz.

 

 

 

Por último sin ser limitativo, expreso mi reconocimiento a Raúl sin ahondar con una semblanza porque, el árbol se conoce por sus frutos, además de lo comentado, por mantener vigente aquel ideal que le emocionó y contagió a muchos, desde 1996 hasta este 2021 venciendo todo tipo de contratiempos.

 

México profundo

Por Raúl Hernández Viveros

 

Archivo:Mitos y Fantasias de los aztecas foto 60.png - Wikipedia, la  enciclopedia libre

 

 

En la lucha por la Independencia de la Nueva España, el padre de la patria Miguel Hidalgo y Costilla propuso una seria de reivindicaciones, principios indispensables y fundamentales para rescatar la dignidad del pueblo mexicano. Sus ideas se manifestaron en sus diversos decretos y proclamas. Desde el objetivo principal con que señaló a las autoridades de su tiempo, particularmente con su lema: ¡Abajo el mal gobierno! El contenido político de su proyecto de Independencia, se basó en algunos puntos importantes, como el reconocimiento a los derechos humanos y la redención de los pueblos indígenas.

Hay que destacar, por ejemplo los consecutivos motivos: “Desde el feliz momento en que la valerosa nación americana tomó las armas para sacudir el pesado yugo que por espacio de tres siglos la tenía oprimida, uno de sus principales objetos fue exterminar tantas gabelas con que no podía adelantar su fortuna; mas como en las críticas circunstancias del día no se pueden dictar las providencias adecuadas a aquel fin, por la necesidad de reales que tiene el reino para los costos de la guerra, se atiende por ahora a poner remedio en lo más urgente por las declaraciones siguientes:

“Que todos los dueños de esclavos deberán darles la libertad, dentro del término de diez días, so pena de muerte, la que se le aplicará por trasgresión de este artículo. Que cese para lo sucesivo la contribución de tributos respecto de las castas que lo pagaban y toda exacción que a los indios se les exija.” La convocatoria y el mandato hacia las autoridades: “Por el presente, mando a los jueces y justicias del distrito de esta capital que inmediatamente… se entreguen a los referidos naturales las tierras para su cultivo, sin que para lo sucesivo puedan arrendarse, pues es mi voluntad que su goce sea únicamente de los naturales en sus respectivos pueblos”.

            El origen principal de la guerra de Independencia estuvo centrado en el asunto de las tierras, que estudió Lucio Mendieta y Núñez.[1] “Los indios y las castas consideraban a los españoles como la causa de su miseria; por eso la guerra de Independencia encontró en la población rural su mayor contingente; esa guerra fue hecha por los indios labriegos, guerra de odio en la que lucharon dos elementos: el de españoles opresores y el indios oprimidos”.

Octavio Paz confirmó  que: “Nuestra Revolución de Independencia es menos brillante, menos rica en ideas y frases universales y más determinada por las circunstancias locales. Nuestros caudillos, sacerdotes humildes y oscuros capitanes, no tienen una noción tan clara de su obra.  En cambio, poseen un sentido más profundo de la realidad y escuchan mejor lo que, a media voz y en cifra, les dice el pueblo”.[2] Esta deliberación fue cimentada por las ideas sobre la  abolición de la esclavitud y del tributo, y lo más valioso la restitución de las tierras a los indios, como máximas exigencias de Miguel Hidalgo y Costilla.

Con la aparición de la novela Los pasos de López, [3] de Jorge Ibargüengoitia, se logró recrear en forma extraordinaria y fascinante la figura de Miguel Hidalgo y Costilla. Se  trató de abrir el rico manejo de la ironía, a través del protagonista, de esta pieza narrativa. Es decir, volver a escribir la historia, desde el punto de vista de un escritor contemporáneo nuestro. Con la figura del padre Periñón, el cual representó al cura Hidalgo, quien por causas del destino encabezó la independencia independiente y los ideales de una nación soberana, en manos de los criollos.

Este término fue utilizado en el pasado colonial bajo la Nueva España para designar al habitante nacido en América que descendía exclusivamente de padres españoles o de origen español. Desde el siglo XVIII intervinieron en la mayor parte del comercio y de la propiedad agraria, por lo que tuvieron un enorme poder económico y una trascendental importancia social. No obstante, fueron desplazados de los principales cargos políticos y administrativos que eran designados sólo a los originarios de España. Con esto  se calificaba también de mestizo al individuo nacido de criollos.

En la historia de México: la muchedumbre, populacho, los bárbaros, los salvajes, los pelados, o los de abajo correspondía a los grupos étnicos, que continúan marginados y sometidos al abandono social en sus zonas de refugio. Jorge Ibargüengoitia inventó al personaje de Matías Chandón, quien apareció en Cañada, actualmente Morelia, en el lugar de origen del autor. Llegó con la finalidad de hacerse de la plaza de teniente de artilleros. De inmediato se involucró con los miembros de La Junta de Cañada, integrada por los corregidores, entre ellos el Padre Periñón.

Matías Chandón obtuvo la plaza de teniente de artilleros, y casi sin pensarlo ingresó a la conspiración. Al mismo tiempo que se transformó  en un admirador y enamorado de Carmen, la corregidora; pudo advertir el papel de la traición en varios participantes; una de las características del ser mexicano, puede advertirse en la crónica de traiciones y asesinatos entre la clase política.

Matías Chandón también fue testigo del levantamiento de armas en el estado de Plan de Abajo, en  lo que es Guanajuato. Todas estas acciones fueron, casualmente, dirigidas por el padre Periñón, con la  toma de Cuévano, ciudad de Guanajuato. Hasta el arresto de Periñón y los demás jefes de la insurrección. La desobediencia mezclada con la deslealtad, mantuvieron la actitud de cambiar para desconfiar de los poderosos y repudiar la impunidad de los políticos.

            De esta manera, y en forma sarcástica, Jorge Ibargüengoitia narró este episodio nacional mexicano que marcó definitivamente el nacimiento y el rumbo de una nación.  Aunque la versión oficial se permitió ofrecer datos institucionales sobre el cura Hidalgo, considerado como el padre de la patria mexicana, quien inició la lucha por la independencia. Hombre muy culto y profundo conocedor de las ideas de la Ilustración, las puso en práctica entre sus feligreses, en su mayoría indígenas, en el intento de mejorar sus condiciones económicas y de vida.

            Para José Emilio Pacheco: “El pecado original de la independencia mexicana fue que los criollos consumaron la revolución política por medio a la revolución social. No hicieron la ruptura para obtener la libertad de las mayorías sino para conservar sus privilegios aristocráticos. La precaria coalición entre mestizos insurgentes y criollos realistas no tardó en polarizarse en la lucha de liberales y conservadores que se tradujo en medio siglo de guerra civil, invasiones extranjeras, despojos territoriales, miseria y anarquía”[4]. 

Bajo dicho escenario político y social, el cura Hidalgo experto en las artes culinarias y valioso catador, enseñó a los naturales, nativos y originarios de estas tierras, a cultivar viñedos, criar abejas y dirigir pequeñas industrias, lo que le valió el apoyo incondicional de sus feligreses. En 1809 Hidalgo se unió a una de esas sociedades secretas, formada en Valladolid, cuyo fin era reunir un congreso para gobernar el Virreinato de Nueva España en nombre del rey Fernando VII, que en ese momento se encontraba preso de Napoleón, y en último caso lograr la Independencia.

Los conjurados planearon alzarse en armas contra el virrey de Nueva España el primero de octubre de 1810, pero fueron descubiertos a mediados de septiembre. Hidalgo y  otros conspiradores se protegieron gracias al aviso de Josefa Ortiz de Domínguez y se trasladaron a Querétaro, donde Hidalgo se reunió con Ignacio Allende. El 16 de septiembre de 1810, Hidalgo enarboló un estandarte con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, en el que se podía leer: "Viva la religión. Viva nuestra madre Santísima de Guadalupe. Viva Fernando VII. Viva la América y Muera el mal Gobierno".

Roger Bartra señaló que: “la Virgen María, ya desde siglo XVII era transformada en la Nueva Eva mexicana que debía despertar el tumultuoso y ardiente amor del pueblo. Pero una Eva criolla no fue suficiente para canalizar el culto popular. Era necesaria una Eva india para exorcizar las viejas culpas y consolar las penas crecientes. En 1672 ya se describe a la Virgen como india, y no como criolla”[5]. Por lo cual, dicho autor recurrió a citar a  Juan de Mendoza:

“formóse esta imagen santa de Guadalupe, a semejanza de los gentiles naturales de esta tierra; dícelo su rostro que muerta un color apagado, moreno semejante al que tienen ellos y púsose así mismo en su traje vistióse las ropas de su usanza  para que viéndola los gentiles formada a su semejanza y vestida a su traje, se enamorasen y convirtiesen”

 Del mismo modo, Octavio Paz señaló que: “la aparición de la Virgen de Guadalupe sobre las ruinas de un santuario consagrado a la diosa Tonantzin, es el ejemplo central aunque no es el único, de esta relación entre dos mundos, el indígena y el colonial”[6]. Un planteamiento que hizo transformar la visión trasplantada por la Conquista española. Pero que nunca pudo ser asimilada plenamente por los verdaderos habitantes originarios de la Nueva España, y que tomó como lábaro patrio el cura Hidalgo cuando lanzó el Grito de Dolores.

Con lo cual inició la revuelta; junto con Allende, y consiguieron reunir un ejército formado por más de 40.000 miembros. El 21 de septiembre, el ejército de Hidalgo y Allende capturó Celaya, por lo que Hidalgo fue nombrado capitán general del Ejército Libertador e Ignacio Allende fue ascendido a teniente general. El obispo electo de Michoacán publicó un edicto el 24 de septiembre en el que eran excomulgados Hidalgo, Allende, Aldama y Abasolo.

En una investigación  que realizó la Iglesia Católica se reveló que los curas Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón no murieron excomulgados, por lo que la arquidiócesis de México se pronunció por una corrección de actas a los libros de texto para que se difunda la historia de manera adecuada.

La Arquidiócesis de México, informó en el presente año, que éste es un primer trabajo de una serie de documentos de investigación que se darían durante la celebración de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México, ya que hasta aquella época la Iglesia Católica era excluida de la comisión que prepara este aniversario. El director del archivo histórico del Arzobispado, señaló que no convenía levantar la excomunión para los padres de la patria, ya que se tienen los elementos suficientes para demostrar que murieron dentro de la religión católica y que incluso fueron confesados antes de fallecer.

Dichas recomendaciones permiten repetir las informaciones de Lucio Mendieta y Núñez: “La propiedad eclesiástica favoreció también en gran parte la decadencia de la pequeña propiedad agraria de los indios, por cuanto amortizaba fuertes capitales y sustraía del comercio grandes extensiones de tierra. Además de los despojos de que fueron víctimas, se deshicieron voluntariamente de muchas de sus propiedades a favor de la iglesia mediante donaciones y testamentos. La iglesia era, en la Nueva España propietaria de innumerables haciendas y ranchos que explotaba para beneficio del culto y acrecentamiento de sus riquezas.”[7]    

Después de tomar las ciudades de Salamanca, Irapuato y Silao, hasta llegar a Guanajuato, el 17 de noviembre Hidalgo se encaminó hacia Valladolid con siete mil hombres de caballería y doscientos cuarenta infantes, todos mal armados, entrando el 26 en Guadalajara, pero no logró llegar a la ciudad de México. En Guadalajara, Hidalgo expidió una declaración de independencia y formó un gobierno provisional; además decretó la abolición de la esclavitud, la supresión de los tributos pagados por los indígenas a la Corona y la restitución de las tierras usurpadas por las haciendas. A finales de año había perdido ya Guanajuato y Valladolid.

El 11 de enero de 1811 fue derrotado cerca de Guadalajara por un contingente de soldados realistas. Hidalgo huyó hacia Aguascalientes y Zacatecas, con la intención de huir a Estados Unidos para buscar apoyos a su causa, pero fue traicionado por Ignacio Elizondo y capturado en las Norias de Acatita de Baján el 21 de mayo de 1811. Conducido a Chihuahua, Hidalgo fue juzgado en consejo de guerra y condenado a muerte. Lo degradaron como sacerdote y lo fusilaron en la mañana del 30 de julio de 1811.

Su cabeza, junto con la de Allende y otros insurgentes, se exhibió como castigo en la alhóndiga de Granaditas de Guanajuato. El gobierno virreinal estaba convencido de que con la muerte de los caudillos, fusilados en Chihuahua, acabaría el movimiento insurgente, pero no fue así; con la ayuda del pueblo, Ignacio López Rayón, lugarteniente de Hidalgo, retomó la lucha desde su refugio en Saltillo, al tiempo que en el sur del virreinato se había producido la sublevación de José María Morelos, seguidor de las ideas de Hidalgo. En 1821, el levantamiento obtuvo sus frutos y México logró su independencia de España. Tras el establecimiento de la República Mexicana, en 1824, Hidalgo fue reconocido como primer insurgente y padre de la patria. El estado de Hidalgo lleva su nombre y la ciudad de Dolores pasó a llamarse Dolores Hidalgo en su honor. Sus restos reposan en la Columna de la Independencia, en la ciudad de México.

La reflexión crítica sobre la Independencia de México permitió llevar a cabo el análisis y la interpretación de una historia realizada por los vencedores, que nunca reconocieron las profundidades de un México dominado hasta nuestros días por los criollos. Se deben, nuevamente, repasar las líneas escritas por Octavio Paz sobre: “Un ejemplo muy claro de esta repugnancia ante el poder  -o de esta incapacidad para conquistarlo- es Hidalgo y su ejército de campesinos ante la ciudad de México: la saben inerme y abandonada pero no se atreven a tomarla; dan marcha atrás y unos meses después el ejército campesino es aniquilado e Hidalgo fusilado”[8].

De tal modo, resulta fundamental volver a la lectura de nuestros episodios históricos de la vida nacional. Pero además, solicitar otra vez la recreación narrada por Jorge Ibargüengoitia para comprender el verdadero papel de la improvisación, el relajo y la ausencia de una visión de Estado. Dentro de esta simulación se involucró el proyecto transformador que nunca aceptó la esencia y el reconocimiento de las raíces profundas del ser mexicano.

Hasta nuestros días continúa el enfrentamiento entre el México profundo y el México imaginario, perfectamente estudiado por Guillermo Bonfil Batalla[9]. “Una característica sustantiva de toda sociedad colonial es que el grupo invasor,  que pertenece a una cultura distinta de la de los pueblos sobre los que ejerce su dominio, afirma ideológicamente su superioridad inmanente en todos los órdenes  de la vida y, niega y excluye  a la cultura de colonizado. La descolonización de México fue incompleta: se obtuvo la independencia frente a España, pero no se eliminó la estructura colonial interna…”[10]      

Con la lucha de Independencia brotaron las semillas del nacionalismo, que impuso Hernán Cortés al crear la nación basada en la estructura del imperio azteca. También con el cruzamiento de sangre con Malintzin. Se formalizaron las fuentes religiosas desprendidas de la cosmogonía y los mitos prehispánicos mezclados en la imagen de la virgen de Guadalupe, como imaginario símbolo de la unidad que iluminó la esperanza  de aceptar una vida digna y el reconocimiento de los indios de México. Un ejemplo magistral de esta simulación, fue cuando el ejército realista, fusiló varias veces a los estandartes con el retrato venerado de la deidad morena.

            Estos sentimientos religiosos acompañaron las aspiraciones de cambios económicos y sociales que pudieron sacar de la pobreza y miseria a la mayoría de las clases bajas. La cual hizo a Hidalgo señalar que: “se me acusa de que niego la existencia del Infierno”[11], porque logró percibirlo realmente en la mayoría de los habitantes en la Nueva España. Al sentir el sufrimiento, marginación, desprecio y explotación de los pueblos indios, exigió que “los trataran como sus hermanos, desterraran la pobreza, moderando la devastación del reino y la extradición de su dinero”.

En aquel periodo de la Historia de México, Hidalgo comparó el empleo de indígenas en las minas de plata de la región de Guanajuato, San Luis Potosí y Zacatecas[12], como el verdadero infierno terrenal. Entonces representó el más grande saqueo de la riqueza nacional, y la producción de la minería mexicana permitió el enriquecimiento escandaloso de  una aristocracia criolla, terratenientes y comerciantes originarios de la península Ibérica. Todo esto acompañado del crecimiento demográfico con una inmensa miseria en todo el territorio nacional. Frente a los dueños de la plata, Hidalgo no tuvo otra posibilidad que enfrentarse, y asimilar las profundidades del abismo abierto por el rechazo, negación, y miedo a reconocer la búsqueda de un proyecto nacional, donde se reconozca a los pueblos originarios que persisten nada más en las giras electorales y en la compra de sus votos. Todavía en el México contemporáneo, la corrupción, violencia, incertidumbre, y en la actualidad un sesenta por ciento de la población marginada y aislada en la pobreza y miseria. Frente a la resistencia de los pueblos indígenas que sobreviven inmersos en la tragedia de su memoria histórica.

 

 



[1] El problema agrario de México, Porrúa, México, 1971.

[2] El laberinto de la soledad, Fondo de Cultura Económica, México, 1964.

[3] Océano, México, 1982.

[4] Antología del modernismo, 1884-1921, T. I, UNAM. México 1978.

[5] La jaula de la melancolía, Grijalbo, México,1972

[6] Posdata, Siglo XXI, México, 1970.

[7] Op. Cit.

[8] Op. Cit.

[9] México profundo, Grijalbo, México, 1989.

[10] Op. Cit.

[11] Zavala, Silvio, Apuntes de historia nacional (1808-1974), SEP, México, 1981.

[12] Halperin Donghi Tulio, Historia contemporánea de América Latina, Alianza Editorial, Madrid, 1976.

La Revolución Cubana. Una vivencia.

 



 

 

Javier Ortiz Aguilar.

 

 

 

 

La vivencia, según Dilthey, es la entidad que llena completamente el mundo de lo histórico. Esta entidad es un tipo de experiencia, que consiste en modificar la percepción, la comprensión de la realidad, y en consecuencia, su actuación. Esos cambios, influyen en la construcción de la identidad de la persona, una generación o una cultura en un determinado tiempo. De esta manera el historicismo de Dilthey, evita el reduccionismo de la historia positivista, buscando en la vivencia las huellas de un pasado que  condiciona. El presente y futuro de la sociedad.

            En mis tiempos de estudiante en la entonces Escuela de Historia de la Universidad Veracruzana (1963-1966), el historicismo de Dilthey, era la teoría dominante[i] de la institución. . Por tanto induce al alejamiento de la objetividad y subjetividad, para centrarse  en las huellas en la conciencia. Esta concepción permite vincular así la memoria con el proyecto.

            El origen de México y lo mexicano es producto de la invasión española del siglo XVI; invasión que impone una serie de pautas culturales, y niega las culturas originales. No obstante ese México negado persiste, a pesar de los procesos de aculturación.

La fase armada de la Revolución Mexicana pone en contacto aal sector intelectual con la otra realidad de la población nacional: el mundo rural, el mundo marginado de la cultura nacional. El soldado de extracción popular convive con grupos de culturas semejantes. Por primera vez se adquiere conciencia de la multiplicidad geográfica y cultural de un país que se creía homogéneo y regido por el orden y el progreso. Por el contrario laa brecha de la pobreza y la riqueza es amplia, las diferencias culturales son sensibles. Toda esa heterogeneidad està integrada por la violencia. En otras palabras, el México imaginario del Porfiriato que sólo existía en el sistema educativo y el México real y oculto, que permanecía ajeno a la razón al progreso. Las novelas de Luis Guzmán y Manuel Azuela. Recuerdo un pasaje de la novela Los de Abajo, cuando Azuela les pregunta cual es el motivo de andar en la revolución, y la respuesta es no vinimos a la revolución vinimos a la bola. O la descripción, que hace Luis Guzmán de  los zapatistas ocupando en 1914 el Palacio Nacional: lejos de estar en las amplias salas del edificio, ellos prefieren estar tomando en las barracas, lejos de la civilización.

            La realidad descubierta lleva a los filósofos a crear la llamada filosofía de lo mexicano. Quizá El laberinto de la soledad de Octavio Paz, cuya primera edición es en 1950[ii]  plantea el problema: Si todos los pueblos sufren los efectos de las invasiones, ¿Por qué sólo México no supera el trauma de la conquista española y la intervención norteamericana en 1847? El primer acontecimiento genera una pérdida de la tendencia histórica de las civilizaciones mesoamericanas, y el segundo. la privación de la mitad del territorio nacional. Dos traumas que nos acompañan toda nuestra historia creándonos una mentalidad de derrotados y temerosos del exterior. El machismo, según Paz, reproduce esta visión general: “’El ‘macho’ es un ser hermético, encerrado en sí mismo, capaz de guardarse y guardar lo que se le confía. La hombría se mide por la invulnerabilidad ante las armas enemigas o ante los impactos del mundo exterior.”

            Esta mentalidad coexiste con la tradición romántica de fines del siglo XIX y principios del XX[iii]. Las figuras influyentes son el uruguayo José Enrique Rodó y el argentino José Ingenieros. Recuerdo una frase que cito de memoria: la juventud no puede ser reaccionaria. porque no tiene intereses con el pasado.

            La Guerra Fría, genera esperanzas, fundamentalmente la guerra de liberación del Vietnam y el movimiento de la negritud, en su lucha heroica en África y Estados Unidos.

            Por supuesto, el existencialismo de Jean Paul Sartre y Albert Camus, que es una convocatoria al compromiso con nuestro tiempo, Y sin duda el Rock and Roll principalmente los Beatles y   Bob Dylan. También es evidente la influencia de la contracultura.

            La experiencia o la noticia de las luchas obreras y campesinas independientes,  dirigidas por una heroica izquierda romántica y su represión 

            En ese ambiente conformado por influencias tan contradictorias, como el sentimiento de la derrota, la lucha por el nacionalismo real, la apertura a las  visiones externas, la incertidumbre, condicionan una conducta contradictoria en la segunda mitad del siglo XX,

 

¡. Historia inmediata

 

            En el periodo presidencial 1946-19552., hay una modificación jurídica de gran repercusión. El delito de disolución social deja de ser un artículo transitorio, que se había instituido con motivo de la Segunda Guerra Mundial, para integrarse en el Código Penal Federal en los  artículos 145 y 145 bis. La crítica es inmediata, Los diputados sobrevivientes que formaron parte del Congresos Constituyente de 1916.1917, intelectuales de distintas filiaciones ideológicas, políticos de distintas militancias, afirman que tal artículo contraviene las garantías individuales consagradas en la Carta Magna, en virtud de su ambigüedad y vaguedad.

            La aplicación fue años después a los dirigentes del movimiento estudiantil del Instituto Politécnico Nacional, de las movilizaciones de la Sección Novena del SNTE y de los ferrocarrileros. Los efectos de la represión desarticulan la oposición pero generan un ambiente de desconfianza que más tarde explotaría dramáticamente.

            En esos momentos del sentimiento de derrota se inicia el movimiento revolucionario en Cuba, cuya característica no es la alternativa marxista, sino profundamente nacionalista, y cuyo sector social dirigente son los estudiantes universitarios y jóvenes profesionales de sectores privilegiados de la isla.

            En  1956, recibo la primera información de un grupo de guerrilleros que ponían en peligro la estabilidad en Cuba. Esta noticia me la dice un primo que estudiaba en Jalapa y que nunca se interesó por las cuestiones políticas. No obstante, manifestaba en su rostro una emoción muy especial. En mi caso la noticia me resulta extraña. Pero mi estancia en la ciudad en Jalapa, me desconcierta pues siendo la Atenas Veracruzana una ciudad muy aristocrática, muestran de distintas maneras su apoyo a la revolución cubana triunfante. En el año de 1959, año que entra triunfante el ejército revolucionario comandado por Fidel Castro, participa una comparsa en el carnaval de Jalapa, alusiva a la naciente revolución en América. Sergio Galindo en su novela La comparsa, la describe así: “De pronto hubo un ruido uniforme: un gran aplauso. Los que estaban sentados no sabían qué…. A  quién. Se pusieron todos de pie cuando el aplauso creció hasta ser el único nudo. Algunos treparon las sillas para distinguir:

            _ ¡Es Castro Ruz!

            _ ¡Arriba Cuba!

_ ¡Meran los gringos!

_ ¡Arriba!”[iv]

 

2. Respuesta de la Organización de Estados Americanos.

 

 A solicitud del Gobierno de Perú, la Organización de Estados Americanos, convoca para los días 22 al 29 de agosto de 1960, la Séptima Reunión de Secretarios de Relaciones Exteriores para condenar la intervención soviética en el la región del Caribe, porque pone en peligro la soberanía nacional de los países americanos, Evidentemente hace referencia a las relaciones de Cuba con la Unión de Repúblicas Soviéticas y Socialistas, En el primer punto del Acta final se enuncia el acuerdo esencial:

“1. Condena enérgicamente la Intervención o amenaza de Intervención, aun cuando sea condicionada, de una potencia extra continental en asuntos de las repúblicas americanas, y declara que la aceptación de una amenaza de intervención extra continental por parte de un Estado americano pone en peligro la solidaridad y la seguridad americana», lo que obliga a la Organización de loa Estados Americanos a desaprobarla y rechazarla.”[v]

Posteriormente hay un hecho que desencadena  la toma de conciencia de la generación de los 60 en América y el mundo: la invasión a Bahía Cochinos. Esta invasión forma parte de la guerra fría. El presidente John F, Kennedy incorpora esta acción a la guerra fría, tendiente a derrocar a un gobierno que mantenía estrechas relaciones con la URSS. Con este objetivo coordina a las los apoyos de Nicaragua y de  la República Dominicana para construir  una estructura militar para sostener la invasión de los contrarrevolucionarios cubanos. La invasión inicia el 15 de abril y es derrotada totalmente el 19 de 1961.

La prensa cubana informa  “Al amanecer del sábado 15 de abril de 1961, aviones  B-26 procedentes de bases norteamericanas, bombardearon el aeropuerto y los terrenos de las FAR cercanos a su hogar. Ahora numerosas familias cubanas lloran a sus muertos. El mismo 15 de abril y a la misma hora otros aviones B-26 bombardearon el aeropuerto civil de Santiago de Cuba y el de San Antonio de los Baños. Presiones políticas, boicot económico, sabotajes, bombarderos criminales, piratería internacional.”[vi]

El 16 de abril de ese año, los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, convocan a una conferencia de apoyo a la soberanía del país caribeño. Después de un incidente con estudiantes no simpatizantes con el castrismo, salimos a manifestarnos al parque Juárez. Lo que me sorprendió fue la salida al balcón del Palacio de Gobierno para aplaudir a los manifestantes  Al otro día una manifestación mayor recorrió las calles del centro  e información del acto de solidaridad, con la incipiente revolución.

 

3. La Primera Declaración de la Habana.

 

A pesar de las agresiones verbales y militares, la revolución cubana muestra una resistencia admirable: Lejos de calcular los peligros futuros pasa directamente a la respuesta combativa.  El 2 de septiembre de 1960, el Comandante en Jefe de la Revolución pronuncia un emotivo discurso que da respuesta explicita a la Declaración  de San José de Costa Rica.

Desde las primeras líneas de su locución expresa el carácter auténtico del movimiento en Cuba. Por lo tanto, es una revolución que no solicita ni apoyos ni dirigencias extrañas. “Junto a la imagen y el recuerdo de José Martí, en Cuba…”, alude al héroe de la independencia cubana como autor intelectual del Movimiento 26 de julio, ante los aplausos de al auditorio concentrado en la Plaza de la Revolución.  

En la séptima cláusula de la Declaración citada, define la soberanía nacional y las relaciones con  los pueblos que, como Cuba luchan por su auténtica liberación: “La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba postula: El deber de los obreros, de los campesinos, de los estudiantes, de los intelectuales, de los negros, de los indios, de los jóvenes, de las mujeres, de los ancianos, a luchar por sus reivindicaciones económicas, políticas y sociales; el deber de las naciones oprimidas y explotadas a luchar por su liberación; el deber de cada pueblo a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos, colonizados, explotados o agredidos, sea cual fuere el lugar del mundo en que éstos se encuentren y la distancia geográfica que los separe. ¡Todos los pueblos del mundo son hermanos!.”[vii]

 

4. La Segunda declaración de la Habana.

 

La rápida derrota de las fuerzas conservadora pone en evidencia la dificultad para derrocar al régimen castrista. Entonces recurren a la presión diplomática. En la Conferencia de la Organización de Estados Americanos, inaugurada en Punta del Este Uruguay, se expulsa a Cuba de la OEA... En este contexto, Fidel Castro lee el 4 de febrero de 1962, la Segunda Declaración de la Habana. Aquí explica que la actitud imperialista obliga la radicalización de la revoluciòn

El cambio no significa el abandono del ideal de la soberanía nacional que surge en las mismas entrañas del Movimiento 26 de Julio y la adopción del socialismo, desde una perspectiva estrictamente cubana; por el contrario, el acercamiento a la URSS y el apoyo a los movimientos revolucionarios en el mundo es la vía para defender la cubanísima revolución cubana

            Por ello En esta Declaración acusa  a la OEA, de ser ella la que promueve las intervenciones a los países latinoamericanos.  “Los pueblos saben que en Punta del Este los cancilleres que expulsaron a Cuba se reunieron para renunciar a la soberanía nacional; que allí el Gobierno de Estados Unidos fue a sentar las bases no sólo para la agresión a Cuba, sino para intervenir en cualquier país de América contra el movimiento liberador de los pueblos; que Estados Unidos prepara a la América Latina un drama sangriento; que las oligarquías explotadoras, lo mismo que ahora renuncian al principio de la soberanía, no vacilarán en solicitar la intervención de las tropas yanquis contra sus propios pueblos (….)”.[viii]

            Y concluye con el espíritu revolucionario de la época, que resulta en una inflexión de la teoría y práctica de la luchas en el mundo: “Porque esta gran humanidad ha dicho: « ¡Basta!» y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia.”[ix]

 

5. La vivencia.

 

            Siguiendo la concepción de vivencia de Dilthey, los conflictos entre los Estados Unidos y Cuba, incorporara en la mentalidad derrotista de la sociedad de la época, la esperanza, Un pueblo latinoamericano es capaz de enfrentarse con el imperio más poderoso de la historia. La dignidad parece vencer a la debilidad  Hay por supuesto una corriente mayoritaria de apoyo a la revolución cubana.

            La relectura de la historia, viene a confirmar nuestras convergencias con la insurgencia cubana: Cuba es la última posesión de España en América,  El 10 de octubre, el hacendado Carlos Manuel Céspedes. Inicia la lucha por la independencia de  la Isla, pero termina con el Pacto de Zanjón entre las fuerzas antagónica en 1878. El movimiento se reinicia  el 24 de febrero de 1895, bajo la dirección de José Martí,  Antonio Maceo y Máximo Gómez. A pesar de la caída en combate de Martí y Maceo, la lucha armada continúa, avanzando sensiblemente las fuerzas independentistas. Bajo el pretexto del hundimiento de un barco norteamericano, Estados Unidos declara la Guerra a España y ocupa la isla en disputa de 1899 a 1992.

            En 1091, las fuerzas invasoras  incluyen la Enmienda Platt en la Constitución Política de Cuba. La enmienda consiste en el derecho de Estados Unidos de intervenir en la isla cuando los intereses norteamericanos estén en peligro, y para mayor garantía se posesionan de Guantánamo, para establecer una base militar.

….

 

            Percibimos este acontecimiento que altero la dinámica de aquel tiempo. La generación mexicana convencida, que por su naturaleza, su destino es la derrota, y al ser testigo, que uno de sus iguales, resiste ante país más poderoso de la historia, experimenta la posibilidad de transformarse y construir una sociedad digna del pueblo de Mèxico.

 



[i] Dominante no la única.

[ii] Cfr. Paz, Octavio. El laberinto de la soledad. Posdata- Vuelta al Laberinto de la Soledad. Segunda edición. México, Fondo de Cultura Económica, 1992 (Colección popular)

[iii] Abelardo Iparrea S.

[iv] Galindo, Sergio. La comparsa. Jalapa, Editorial de la Universidad Veracruzana. 2009 (Narrativa) 138-9

[v] https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/6Revolucion/IM/1960-Ago-29-Declaracion_San_Jose_CR.pdf

[vi] http://biblioteca.clacso.edu.ar/gsdl/collect/clacso/index/assoc/D10743.dir/Practicas.pdf#page=172

[ix]  Ibídem.