viernes, 7 de diciembre de 2012

Huey Cuéntame un cuento cariño.



Rafael Mario Islas Ojeda

“Si me miras con ojos de que te cuente un cuento,
Te contaré en voz baja la historia de un rosal:
No importa si sonríes pensando que la invento,
Pero ojalá que nunca te suceda algo igual.”

-¡Cuéntame un cuento cariño!
- Al escuchar esta petición, no pude menos que sonreír recordando con nostalgia aquella voz que me hacía pedidos similares  en lejanas tardes. Esta vez decidí contar una vieja historia de amor.  Porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo.
Pues bien amada sabrás que hace tiempo en esta tierra del Anáhuac, hubo un  hombre que vivía en la montaña de la estrella cercana al mar, y quien después de muchos años de peregrinar por la vida y el mundo, en la rueda de la experiencia humana, tratando de dejar atrás viejos errores pasados, un día  volvió a una bella ciudad  de la planicie alta a los pies de la montaña que humea. Ciudad que habían construido seres alados que la trazaron con hilos de  oro y plata en los viejos tiempos de la Colonia y en donde había dejado amigos de su lejana juventud. Al regresar al lugar se sorprendió de rencontrar a una bella señora a quien había conocido siendo ella una hermosa y pequeña niña. El reinicio de su amistad los acercó más, pues los dos habían formado familia pero ahora estaban solos y la confidencia de sus vidas los entretenía en largas conversaciones. Por lo que comenzó a visitarla más a menudo. Convirtiéndose en un huésped frecuente de su casa. Poco a poco él se dio cuenta de que la gran amistad que sentía, se transformaba en otro sentimiento más profundo aún. Estaba enamorándose de Xanath, la bella dama de ojos claros y mirada brillante y serena.
Un buen día ella viajó hasta la región donde él vivía, para pedirle que la acompañara a la celebración de vida de una amiga. Pese a la alegría de recibir su visita. Él no pudo corresponder y recibirla como huésped, pues no se atrevió a invitarla al lugar donde vivía, una pequeña cueva con escasas comodidades donde había buscado refugio de los males de su vida pasada, pues quería causar una mejor impresión.  Sin embargo y a pesar del respeto que le tenía se atrevió el  a confesarle sus sentimientos, a los que ella correspondió y quedaron de encontrarse nuevamente en la costa de la mar, cercana adonde él vivía. Gabriel (que así se llama nuestro personaje) le había contado de los bellos lugares que tenía en su verde región por lo que hicieron planes para llegar un día  a la cuenca donde las mariposas se bañan en el río, y este por las noches se ilumina con pequeños seres alados que prenden y apagan sus luces en un romántico concierto. Llegado el día recorrieron la costa y el poblado. Navegaron felices por las márgenes del río y mas tarde antes de regresar a sus lares, ella lo visitó por primera vez en su refugio y aunque quedó defraudada por la humildad del lugar. No se lo dijo pese al mal presentimiento y así prosiguió la relación. Él por su parte pensó que si su afecto era sincero no le importaría pasar la noche en la cueva. Pues como estaba enamorado no creía que tales circunstancias afectaran su sentir que fue creciendo al impulso de sus alegres paseos y de recuerdos que compartían por lazos familiares y personales, además del afecto y el aliento que ella le brindaba.
Así se sucedieron los encuentros y las manifestaciones de amor, él amo entonces todo lo que a Xanath rodeaba. La diosa Metztli, la Madre vieja, reina de la noche y las palomas mensajeras llevaban los mensajes que día a día a todas horas cruzaban los amorosos. Gabriel sintiéndose inspirado comenzó a hacer planes para cerrar todos los círculos de su pasado, para fluir y dejar atrás todo los nudos que le ataban en su vida, su cueva y su región; pidiendo a los antepasados de ella y de él; el permiso para consagrar su vida al cuidado de su amada hasta el fin de su existencia. Sin embargo un día por misteriosas razones ella cambió súbitamente su estado de ánimo y le prohibió visitarla. Gabriel no podía dar crédito ni comprender el cambio ocurrido, pues sus expresiones de afecto mutuo eran promesas de amor, y había llenando su alma de ilusiones y esperanzas, pensando haber encontrado al fin a la mujer a quien podría consagrar sin reservas el resto de su vida. Ella le dijo que no buscara razones que simplemente no lo amaba y aunque había hecho un esfuerzo no había podido llegar a quererlo. Haciéndole prometer que no intentaría ponerse en contacto directo con ella ni a través de sus familiares, Xanath cerró todas las vías de comunicación arrojando al fuego todo vestigio de la relación sostenida con Gabriel. El sintiendo su corazón partido comenzó a morir de amor pues había cifrado con sinceridad su afecto. En su desesperación llegó a maldecir a la diosa Metztli por reírse de su desventura.
Al paso de los días y por la imposibilidad de comunicarse con su amada. El pequeño mundo de Gabriel se tornó más y más sombrío, su mente desvarió y el dolor de la perdida lo inmovilizó, hasta que un buen día una voz interna lo alentó a seguir realizando sus planes originales de enderezar su ser y completar el cierre de sus  pasadas experiencias, para poder salir de la negrura que le invadía. Los días transcurrían lentos y en total alejamiento de los acontecimientos del mundo. Las fechas en que acostumbraba viajar a visitarla significaban una crisis emocional al ya no poderlas realizar, aun así conservó su fe y una débil esperanza en mejores días.
Las crónicas nos dicen que tiempo después Xanath había emprendido un viaje al centro del  país para cuidar de una de sus más amadas familias. En una ocasión debido a las desviaciones del camino para hacer reparaciones, la viajera a su regreso fue interceptada por un grupo de maleantes quienes la raptaron y llevaron a una amplia caverna subterránea cerca de la montaña. Contactando a su familia para exigir un cuantioso rescate. No obstante el peligro por la seguridad de Xanath mientras se negociaba con los secuestradores el rescate, se inició la investigación y búsqueda de los maleantes y de la propia Xanath. Sucedió entonces que el centro del País fue sacudido por un terremoto muy fuerte como los  que de tiempo en tiempo se daban en esos lugares. El grave temblor cerró el paso y la entrada a la cueva donde se encontraba Xanath y aunque para entonces se había aprehendido fortuitamente a los secuestradores, la posibilidad de encontrar y rescatar a Xanath disminuyó. Se esparció la noticia que llegó hasta Gabriel quien (rompiendo su promesa) se puso en contacto con su familia. Supo entonces además que la razón por la que ella había terminado su relación era una grave dolencia y la inseguridad de poder corresponder a su afecto, pues  fantasmas, temores y el presentimiento por el significado de la cueva en que él vivía podría interpretarse como un mal augurio  de su verdadero carácter, causa de su pasado y una mala prospectiva en su relación, si no se restauraba la rueda vital en la vida de Gabriel.
 Al saber todo esto y ante la angustia por la vida de Xanath, Gabriel sacó fuerzas de su espíritu negándose a aceptar la derrota, la debilidad y el desanimo e imploró a los antiguos dioses que le permitieran encontrar la forma de encontrarla y llegar hasta ella. Gabriel hizo su ofrenda  de purificación y petición como Patliteotl ó Ijiyoteotl, su nombre indígena que significa medicina de Dios. Pues aunque cristiano descendía de la estirpe de Xicohtécatl el Joven, guerreros de tlaxcallan, hijo a su vez de  Huehue Xicohténcatl. Orador y poeta, hijo de Atzahua, señor de Tizatlán del señorío o cabecera de Tepeticpac por otro nombre Texcalla, y después Tlaxcala.
Los dioses: la Huey Citlallin (Estrella grande, el lucero vespertino y Tlahuizcalpanteutli, “Señor de la Aurora” se apiadaron de su alma y cuidando de no provocar la ira de Metztli, lo invistieron del poder de adquirir otras formas y así se convirtió primero en istakuautli (águila de cabeza blanca) que voló para localizar el lugar del derrumbe; y luego en río cuyo cauce había de infiltrarse por un sumidero en el cual encontró los resquicios para penetrar entre rocas y tierra, hasta llegar a la caverna; donde pudo ver al fondo de la misma entre bellas formas fractales, a Xanath extenuada por el cautiverio.

Pero  todavía faltaba acercarse a ella y  filtrándose gota a gota y tomando el,  la forma de una estalactita excéntrica construyo un puente que lo unió con ella quien figuraba como una estalagmita de gran pureza e intenso color blanco. Cuando esto sucedió permitieron los dioses que se abriera la caverna iluminando la formación que representaba un puente en forma de corazón. Aún débil como se encontraba tras el cautiverio y deslumbrada por la luz Xanath se incorporó para tratar de salir de la cueva.  Al instante recobro él su forma humana y así supo ella que era Gabriel quien la había salvado. Pronto salieron del lugar y la buena nueva se esparció por toda la región. Este fue el desenlace de la historia que alegró a propios y extraños, y si viajas al lugar aún puede verse la gruta  con la entrada en forma de corazón.
Llegado a este punto del cuento la voz me interrumpió: - ¿y eso es todo? - ¿Qué sucedió después, ¿ella cambió su actitud? ¿Se casaron? ¿Fueron felices y comieron perdices? ¿Pudo él lograr estar unido a ella para siempre?
- ¡Ah! Amada respondí, pues si hay un final que solo yo se, y tu tendrás que averiguar por ti misma… pero bien puedo decirte la moraleja del cuento.
- ¿y cual es esa moraleja?
“Gota a gota se taladra la roca más dura. Día a día se vencen los obstáculos y se ganan corazones.”


Xanath (pronunciado “sha-nat”) Flor escondida, Lirio blanco, flor de la vainilla; palabra de rigen totonaco
Metztli La diosa Luna.
Huey Citlalin, Estrella grande, que no es otra que Venus, el  lucero vespertino.
Tlahuizcalpanteutli, “Señor de la Aurora” o lucero de la mañana
Patliteotl de patli: medicina yl teotl: Dios,  energía cósmica.
Ijiyoteotl: esperanza de vida, aliento divino, señal de dios.
istakuautli (águila de cabeza blanca) de istak: blanco y cuautli: águila
Huehue: viejo, anciano.

In-Constantino




Al destino
no le atino:
Soy latino
en mi ser interino,
arquitecto
de mi propio intestino.

Solo desafino
y desatino
y al futuro escatimo
ese brillante destino
al que no atino.

Juan Fernando Romero, otoño  2012.

El currículo y su historia



Mario Jesús Hernández Pérez

Cuántas veces nos hemos encontrado ante la necesidad de conocer, ¿qué es un currículo?, lo cual, a simple vista, pareciera que únicamente tiene que ver con la programación o planes de trabajo de una materia, una clase, una carrera universitaria o de posgrado, o algún tipo de curso, o que se refiere de manera especial, a los aspectos relacionados con el aprendizaje y la enseñanza que se imparte a los estudiantes en una escuela o institución educativa.
Pero al parecer el asunto es más complejo que lo que inicialmente pudiéramos entender por la definición, en primera instancia, y posteriormente en su construcción, determinación y desarrollo del currículo como elemento determinante dentro del proceso educativo. Así buscamos definirlo: “por currículo entendemos a la síntesis de elementos culturales (conocimientos, valores, costumbres, creencias, hábitos) que conforman una propuesta político-educativa pensada e impulsada por diversos grupos y sectores sociales cuyos intereses son diversos y contradictorios, en donde algunos de éstos son dominantes y otros tienden a oponerse y resistirse a tal dominación o hegemonía”. (De Alba, A.; 1994; p. 52).
Aunque para otros autores como Brennan, define al currículo “como el curso de los estudios a seguir en el proceso educativo” (Brennan, K. W.; 1988; p. 1). O por ejemplo la definición que nos da Gimeno Sacristán, que refiere “el currículum es una realidad previa muy bien asentada a través de comportamientos didácticos, políticos, administrativos, económicos, etc., detrás de los que se encubren muchos supuestos, teorías parciales, esquemas de racionalidad, creencias, valores, etc., que condicionan la teorización sobre el currículum”. (Gimeno Sacristán, J.; 1988; p. 13).
Sin embargo para autores como Grundy, define que “el currículum no es un concepto, sino una construcción cultural…una forma de organizar un conjunto de prácticas educativas humanas” (Grundy, S., 1998; pp. 19-20); o en su caso como Marsh y Stafford (1984), que definen “el currículum como conjunto interrelacionado de planes y experiencias”. (Grundy, S., 1998; p. 20).
Es entonces que nos empezamos a dar cuenta, que el currículo es algo más complicado que lo que pensábamos inicialmente, pues no son sólo los docentes y las instituciones educativas las que participan en la estructura del mismo, sino que son diversos actores y factores los que lo determinan, estructuran y desarrollan, entonces éstos se convierten en una “propuesta conformada por aspectos estructurales-formales y procesales-prácticos, así como por dimensiones generales y particulares que interactúan en el devenir de los currícula en las instituciones sociales educativas”. (De Alba, A.; 1994; pp. 52-53).
Por estas razones, nos damos cuenta que el currículo traspasa las fronteras de la escuela y el ámbito de la práctica docente, y alcanza también “al contexto social… es en la sociedad en general, en donde los diferentes grupos y sectores conformados por sujetos sociales, luchan por imprimir a la educación la orientación que consideran adecuada de acuerdo a sus intereses”. (De Alba, A 1994; p. 53).
También es importante destacar cómo en ocasiones la “manera de organizar el currículo está limitada a las áreas más personales y estéticas, a las artes, las humanidades y algunos aspectos de la educación moral y religiosa”. (Brennan, K: W; 1988; p. 2). Pero que se le encuentra “útil solo cuando lo que interesa es el conocimiento adquirido por los alumnos, sobre todo el conocimiento que puede ser evaluado, a través de exámenes escritos o pruebas objetivas”. (Brennan, K. W.; 1988; p. 2).
Con todo lo anterior, entonces el currículo contempla procesos de aprendizaje, aspectos que van más allá del aula que generalmente tienen que ver con el contexto social, y además, es un conjunto sistémico para una población determinada o individuos con intereses particulares, todo esto,  por lo tanto lleva a una definición global y contextualizada del currículo que va de acuerdo con las necesidades e intereses de todos los que en él participan y en diferentes instancias y niveles como lo hemos manifestado en los conceptos anteriores.
A pesar que se dice que el currículo está en crisis, como lo expresa De Alba, éste se contextualiza de acuerdo a el momento histórico y político en el cual se determina y  estructura, y su desarrollo corresponde a necesidades de otra índole, que van desde la visión del docente o las necesidades de los estudiantes.
Mencionar el desarrollo histórico que ha tenido el currículo a lo largo de los años, nos remite desde la antigüedad hasta la modernidad, cómo en diferentes momentos se ha buscado sistematizar las condiciones técnicas, políticas, aprendizajes y todo aquello que tenga que ver con un modelo que marque la pauta y la norma de la educación en los distintos países del orbe.
Es en la Edad Media, cuando este proceso toma forma en las universidades que regulaba la iglesia, pero es hasta finales del siglo XIX, cuando las condiciones político sociales de los Estados Nacionales buscan consolidar su hegemonía, que el currículo empieza a tomar su verdadera esencia del dominio del Estado sobre la población por medio de la educación y es ahí donde el diseño de currículos toma forma y presencia en el ámbito educativo.
Para autores como García Garduño (1995), expresan que existe un vacío histórico del currículo en Latinoamérica, y que será a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando surgen connotados educadores, sobre todo en Estados Unidos, que son los que le dan rumbo al contenido del currículo y generan los primeros trabajos, que a la postre serían los “pioneros de la teoría curricular”. Todos ellos inspirados por filósofos y pedagogos europeos, principalmente alemanes.
Estos modelos curriculares surgidos en este proceso, han sido llevados a los distintos países latinoamericanos, no siendo México la excepción, y aunque en nuestro país, se consideró por mucho tiempo que el iniciador del currículo fue Ralph Tyler, durante la época de la posguerra (Díaz Barriga, 1984; en García Garduño, J. M.; 1995; p.44), lo cierto es que el currículo se ha ido conformando en el último cuarto del siglo XX. Y es el mismo Díaz Barriga (1993), quien reconoce posteriormente, que la disciplina del currículo no solo tiene su origen en la pedagogía pragmática estadounidense, con Tyler, sino también en la pedagogía progresista  de Dewey y sus colaboradores. (García Garduño, J. M.; 1995; p.44).
De esta manera podemos observar, como en los Estados Unidos se inicia un gran movimiento de estudiosos de la educación, que surgen como una corriente contraria a la pedagogía de la disciplina mental, la cuál consideraba que la mente es un músculo y cómo a través de la gimnasia mental por medio de la repetición y la memorización se ejercitaba la función del currículo, realizándolo por ciertas disciplinas que tenían la capacidad de ejercitar la mente.(Kliebard, 1986; en García Garduño, J. M.; 1995; p. 46).
El mismo García Garduño (1995), los enumera siendo el primero William Harris con su teoría humanista, que otorgaba mayor énfasis al orden más que a la libertad, su gran oposición al entrenamiento vocacional de las escuelas y consideraba a la familia, la iglesia y la comunidad tanto o más importante que la escuela; defensor del método de la recitación, consideraba que el currículo escolar debería diseñarse con lo mejor de la civilización: la aritmética y la geografía relacionadas con el dominio de la naturaleza y la historia, gramática y literatura, relacionadas con la naturaleza humana y la comprensión de la mente y el espíritu. 
Continua García Garduño (1995) enumerando a los pioneros del currículo, así nos menciona las aportaciones realizadas por Francis Parker y Stanley Hall, con el método del currículo centrado en el niño, que se basaba precisamente en las etapas de desarrollo del niño, dándole valor a su individualidad; los herbatianos, que se oponían a las ideas provenientes del enfoque del currículo centrado en el niño; Joseph Mayer Rice, con su eficientismo educativo, reconocido por haber introducido la aplicación de test y el método comparativo en la investigación educativa, fundamentado en la pedagogía progresista y en la labor de investigación y observación de las escuelas públicas; y Lester Frank Ward y Albion Small, con la doctrina sociológica del progreso social, en la cual el currículo debía estudiar los problemas que impedían el progreso, formando nuevas generaciones que desterrara los problemas y los vicios sociales, y que sería inspiradora de Dewey cuando destaca la función social de la educación. (García Garduño, J. M.: 1995; pp. 45-58).
Así llegamos hasta el primer cuarto del siglo XX, en donde estás corrientes se agrupan en dos grandes escuelas: la del eficientismo y movimiento de la industria, conocida como de la psicología conexionista representada por Thorndike y la escuela progresista de Dewey. Para Thorndike que basa su teoría en el concepto estímulo respuesta, crea siete principios de aprendizaje siendo los más importantes para la educación la ley del efecto y la ley del ejercicio, considera que la conducta de los individuos es predecible y la misma causa producirá el mismo efecto, los aportes de la psicología a la educación es que las metas educativas son más amplias, claras y definidas y contribuye a entender los medios empleados por la educación, es el primero en utilizar la evaluación de resultados. Por su parte Dewey, es probablemente quien utiliza el primer método de desarrollo curricular, su doctrina representó una lucha contra los métodos de enseñanza derivados de la teoría de la disciplina mental, se nutre de las corrientes humanista, la centrada en el niño y la del progreso social; el niño es el punto de partida, el centro y el fin del currículo, así mismo, el currículo es producto de la situación social cambiante; además considera que debe existir una conexión orgánica entre el mundo, el trabajo y la escuela; su diseño curricular se elabora en base a preguntas. (García Garduño; J. M. 1995; pp. 58-62).
De esta manera tanto Dewey como Thorndike influyen en el modelo de Tyler, así de Dewey toma lo referente a los propósitos de la escuela, la selección y organización de las experiencias educativas, mientras que de Thorndike retoma la evaluación de los productos de la educación, de la cual Tyler desprende la evaluación curricular. (García Garduño, J. M. 1995; pp. 60-64).
Es así como en todo este proceso el currículo llega a nuestros días, cargado de grandes experiencias que son aplicadas de diversas maneras, todas en busca de consolidar este complicado concepto del currículo. Su historia es toda una travesía que nos deja una gran experiencia, pero ante todo, buscan consolidar el proceso del mismo, para que los implicados en su determinación, estructura y desarrollo, tengas elementos suficientes en su fin último, el  proceso enseñanza-aprendizaje.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1.      Brennan, K. Wilfred, (1988). “El currículo en la educación” en El currículo para niños con necesidades especiales, Siglo XXI, México, pp. 1-12.
2.      De Alba, Alicia, (1994). “Sobre la determinación curricular” en Currículum, Crisis, Mito y Perspectivas, UNAM, México, pp. 49-93.
3.      García, Garduño José María, (1995. “Los pioneros de la teoría curricular en los Estados Unidos” en Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, Vol. XXV, No. 1, México, pp. 43-64.
4.      Gimeno, Sacristán J. (1988). “Aproximación al concepto de currículo” en El currículum una reflexión sobre la práctica, Editorial Morata, España, pp. 13-40, 65-90.
5.      Grundey, Shirley (1998). “Tres intereses humanos fundamentales” en Producto o Praxis del currículum, Editorial Morata, España, pp. 19-39.

(Debatiendo por la educación) LAS COMPETENCIAS NO SON LA COMPETENCIA



Juan Francisco Gaspar Velazco

Acostumbrados  a los reduccionismos, a la carencia  de juicio y criticas, a la falta de reflexión  y a una total antipatía por el dialogo, el debate y la discusión  hemos crecido como cultura  repetidora, reproductora  de ideas inacabadas y  reservadora de meros datos que distorsionan el argumento original,  las variables de este y lo amplio   que la apreciación de un concepto puede tener.  Lo anterior nos está ocurriendo   cuando hablamos de competencias,  decimos  que educación basada en competencias  es a  menos contenidos, poco desarrollo de la memoria, nula critica; decir competencias en la educación significa jugar, solapar y sobre todo  continuar con los vicios   de la pereza intelectual.
La palabra competencia es un término genérico  o podríamos decir  que puede considerársele genitivo[1].  El carácter genérico se debe  a que la palabra significa competer, es decir, competencia debe entenderse como   lo que al estudiante  le compete saber  y que lo ponga en práctica en los distintos ámbitos en los que se desempeña.  El carácter genitivo del término alude a que hay competencia genéricas, disciplinares, personales, tecnológicas y docentes, todas ellas  en su práctica conducen a una acción  y se forjan  nuevas ideas, objetos y formas de concebir la realidad. En nuestra cotidianidad queremos hablar de competencias y las describimos de esta manera: la disminución en la escala de calificación, que el profesor deje que los alumnos  generen el propio conocimiento, o que no haya retroalimentación en las tareas que elaboren los estudiantes y la eliminación en la complejidad de los exámenes. Tales características transgreden el espíritu de las competencias dado a que como dice Sergio Tobón: las competencias tienen un grado polisémico, dado a que han sido pensadas desde distintas corrientes como la psicología, el culturalismo, la lingüística.
Desde esta idea  cabe la exigencia de pensar  en el escenario donde  estamos laborando, no hay que tomar a las competencias como moda, este modelo esta instaurado a  escala internacional, pero en distintos países se ha adaptado  a partir de un análisis y se ha adaptado correspondiendo a las exigencias; afianzándonos en esta idea los ya muchos análisis de la situación en la educación en México nos arrojan una serie importante de debilidades en lo que referente a reflexión matemática, comprensión lectora, habilidad verbal y la redacción, pero hemos creído erróneamente el paradigma de  lo menos  y hemos desplazado el carácter de la calidad y la consistencia. Nos dice Perrenoud: “la competencia es movilizar los recursos cognitivos para enfrentar con pertinencia y eficacia  situaciones de distinta índole”, para este autor saberes, más experiencia equivale a competencia; nos hemos olvidado de esto por el afán en exaltar el experimento, pero Perrenoud en su texto ¿La educación  basada en competencias es darle la espalda a los saberes?  Esta pregunta  candente  él la responde señalando que para poder medir la sombra que proyecta una barda en el suelo  es necesario  tener los saberes de que operación necesito realizar, que tipo de triangulo se forma, etcétera, por lo tanto él señala que el saber es el origen de la competencia, de lo contrario estaríamos hablando de que las competencias exaltan los errores.
Todo tipo de escuela del modelo educativo que sea, o del paradigma pedagógico a que pertenezca no debe olvidar las tres tareas fundamentales que tiene para con los estudiantes y para con la sociedad,  la escuela debe fomentar la lectura, la escritura  y debe enseñar a contar; y esto tres quehaceres deben cumplirse en las distintas etapas  de la formación de los estudiantes  y con su respectiva complejidad; en esta labor las competencias tienen como tarea orientar para que el estudiante se desempeñe con calidad e idoneidad  y así ser un protagonista de su aprendizaje; en lo que respecta al profesor  él debe promover actividades para que el alumno movilice sus conocimientos y sus habilidades. Por lo tanto pensar que alumno y profesor, relación que existe desde el origen de la civilización  hoy deba ser rota o reacomodada por un simple capricho o sin argumento ampliamente discutidos, resulta ser un intencionalismo  que violenta   el crecimiento y el despliegue del porvenir  y las prerrogativas que la relación alumno y profesor  poseen.


[1] Que puede engendrar y producir una cosa. Gram. uno de los casos de la declinación   que denota relación de propiedad, posesión o  procedencia, su equivalencia en castellano  lleva antepuesta la  preposición de. Diccionario Enciclopédico Ilustrado. España: Ediciones Océano, 1994  

Escritura, oralidad e imagen en la tradición




Alberto Rafael León Ramos

Resumen
¿Qué es tradición? ¿Cómo entenderla y explicarla? En el presente texto se analizar el concepto de tradición. Muchas veces dado por supuesto. También se analiza en de qué forma se transmite la <tradición>, ¿es por la escritura o por la oralidad? Parece que se le ha dado más importancia a la primera, siendo el libro el representante máximo de aquella. Pero ¿hoy en día se puede decir que en la tradición surge otro elemento como lo es la imagen? Puesto que se vive en un mundo donde las pantallas, sea de computadora o televisión, son el medio idóneo para transmitir ideas. Esto es lo que se analiza.
Palabras clave: Oralidad, escritura, imagen, tradición.











Introducción
En la Historia de la humanidad se toma al pasado como  aquello lejano, efímero, lo no valido, aquello que pasó y no volverá.  Por tanto no se le presta mucha atención por creer que esos sucesos no son relevantes y  que no influyen más.  En la época antigua, ya los griegos se ocupaban de narrar las historias más relevantes o los eventos más increíbles, como la conquista de una ciudad, los usos y costumbres de un pueblo, el descubrimiento de nuevas tierras. El primero en ponerlos por escrito fue Herodoto, él narraba cosas que según “oía decir” o “le contaron”[1]. Éste griego hacia énfasis al narrar los hechos siempre dando referencia al pasado. Desde la antigüedad ya había un interés por recordar los hechos y tenerlos en cuenta, no olvidarlos porque estos servían de ejemplo para tiempos más delante, sea bueno o malo el parangón que se quisiera hacer.
En la Biblia también se nota una forma de ver la historia. Es aquella que toma un punto estático como referente y de ahí parte hacia adelante. Los cristianos tuvieron su origen en doce tribus que eran los elegidos de Dios. Y cuando se da el nombre de cierto personaje, como ejemplo, Abraham, se cita toda la línea genealógica de donde viene hasta llegar a los padres primigenios que serian Adán y Eva. En la concepción cristiana se piensa que la historia es lineal y que los hechos que están siendo y el porvenir seguirán esa misma ruta hasta el día en que llegue la venida del salvador.
El tiempo así como la historia se fundan cuando Dios ex nihilio  decide crear a la tierra, al hombre y el cosmos. Estas dos formas de saber sobre el pasado han sido dos de las muchas formas en que se entiende  la tradición (como transmisión de conocimiento en la cultura), la primera por un lado apela a la noción de narración directa, lo oral. Mientras que la segunda es la preeminencia de lo escrito, lo que le confiere valor.
En este texto se analizará  lo que se entiende por tradición, ya que este término es importante para fincar la base sobre lo que irá  mi reflexión. Haciendo esto se tratará de hablar de la escritura, para después pasar con la oralidad muchas de las veces olvidada. Con lo que al final podremos acceder la ultima parte del ensayo para hablar sobre la imagen y la forma en que pienso que la tradición se está transmitiendo en nuestros días. Oralidad, escritura e imagen serán objeto de análisis.
Tradición.
Para hablar sobre la tradición hay que tener cierto cuidado.  Tomando la definición del término dice: <<tradición: comunicación o transmisión de noticias, costumbres, doctrinas, etc. Hecha de generación en generación>>.  Ésta es la forma en que se nos ha inculcado lo que es la tradición. Por tanto hablar sobre ella nos va remitir siempre a transmisión como bien se apunta, de ciertos “conocimientos, noticias, creencias” lo que remite a algo que se dice entre una o más personas. Es decir, la oralidad. 
Los conocimientos de ciertas hierbas o brebajes por parte de algunos grupos autóctonos[2] han sido transmitidos de generación en generación, con lo cual pueden curarse de ciertas enfermedades y dolencias, se le considera medicina tradicional  no se le puede objetar que esta sea insulsa, ya que tiene mucho tiempo la praxis. Pero ¿es acaso que la oralidad no tiene tanta importancia como la escritura?
Otra forma de tradición que no remite a la oralidad es la escritura. Esta forma de tradición es la que se da por ejemplo en la forma en que fuimos conformando nuestro alfabeto o nuestros números. Ese conocimiento se fue transmitiendo  por siglos, unas veces en pequeños manuales, otras en grandes tratados sobre matemáticas, geometría o álgebra. Hasta llegar a lo que ahora conocemos. La escritura también forma parte de lo que se suele denominar tradición, aunque muchas de las veces la pasamos por alto.
La tradición es un suceso que se da en los humanos, eso es innegable. Al hablar de la tradición se supone de inmediato tanto al hombre como la forma en que se pueda transmitir ese conocimiento, de forma escrita u oral. También se presupone el lenguaje. Y eso es un grave problema. Muchas de las cosas que ahora se saben fueron  ideas, inventos, hechos, que sucedieron en otras naciones, que tenían otras lenguas pero gracias a la interacción humana de los diferentes continentes se  pudo dar ese paso y romper la barrera del lenguaje. Cuando se habla de esto se está pensando en lo que Claudia Parodi nos dice sobre la semántica cultural[3].
Ahora bien al hablar de tradición también se presupone un vínculo con el pasado, que a su vez está ligado con cierta autoridad. La tradición muchas de las veces no puede ser cuestionada y demanda obediencia porque ella tiene cierta potestad.
Hannah Arendt nos comenta que la noción de autoridad es añeja. Ella venía de los romanos y se ceñía a los ancianos, se puede notar que aquí otra vez la  autoridad está ligada con el pasado. La autora empieza a escudriñar en los conceptos que se ha tenido sobre el pasado en relación con la autoridad. Desde los griegos en la polis se veía una forma de autoridad que estaba dada por una forma de gobierno, la tiranía. El tirano era aquel que  mandaba en la polis y no se podía ejercer de ninguna forma acción contra de él. La tradición mandaba y decía que la forma de gobierno imperante era esa, no pudiéndose cuestionar. Para Arendt  tanto Platón como Aristóteles trataron de fundamentar esa forma de gobierno que muchas de las veces se veía forzada en sus escritos.
Otra forma de gobierno ligada con la tradición era la de los romanos. Ellos tenían un imperio gigante en donde el César ostentaba el mando supremo. La autoridad estaba dada por cierto linaje o por meritos ganados en la batalla. Esa era la tradición en el viejo imperio romano.  La fórmula funcionó por miles de años hasta la caída del mismo en donde la iglesia tomó el control. Ahora el  poder y la autoridad la ostentaba la iglesia, no se podía hacer nada sin la aprobación del Papa o los cardenales. Otra vez por muchos años esta nueva forma de ver la vida fue  aceptada y diciendo que la tradición así era, por lo que no podía objetarse. La  tradición manda obediencia.
Pocos se han cuestionado sobre la tradición. De una forma Arendt cuestiona esto de un ángulo muy agudo. Analizando el concepto desde la relación que tiene tradición con autoridad y a su vez con pasado. Al hacer esto nos remite a varias etapas en la historia de la humanidad. Para barruntar que si se pierde el hilo que guiaba la tradición,  se pierde el hilo conductor que guiaba el pasado por tanto se cae en un estado de inseguridad. Como bien apunta M. Buber en su libro ¿qué es el hombre?, el hombre está a la intemperie cuando las explicaciones que tiene sobre su mundo no le satisfacen, por lo que busca nuevas y mejores tratando de colocarse en un terreno firme para poder vivir en el mundo. Si se pierde la autoridad (ligada con tradición) se pierde el fundamento del mundo.
Para cerrar este apartado. El término de tradición se ha tomado como algo que no se puede cuestionar. Pero qué pasa cuando  el mundo en que vivimos (al menos en occidente) esta permeado por toda una tradición que nos remite más a la escritura dejando de lado a la oralidad. En este lado del mundo se ha inclinado más la balanza para afirmar que la escritura es la forma suprema en que la tradición se nos es dada. Para ello en el siguiente apartado se tratará de dirimir algunas cuestiones.
Escritura.
Al hablar de tradición como ya se vio se presupone que los conocimientos, hechos, creencias se dan por las dos vías, oral y escrita. Pero  se ha hecho más énfasis <tradicionalmente> sobre la escritura como la forma suprema en que la tradición se hace presente en la humanidad. Tanto los antiguos tenían tratados de medicina hasta de astrología, hoy en día se vive en la era de la información en donde la escritura es cada vez más ingente.
El papel  sirve de memoria y por mucho tiempo así fue. Y hoy más en día que los ordenadores, los chips y memorias usb hacen de archivos digitales que pueden contener millones de datos en una pequeñísima parte de plástico.
¿Por qué se ha llegado a pensar que la escritura es la cumbre de la humanidad? A esta pregunta hay que tratar de responder cautelosamente.  Recordando los inicios de las sociedades en donde la escritura no formaba parte tan importante de aquellas civilizaciones. Es notorio que aquellas tenían cierta forma de comunicarse, que muchas de las veces empezó con ciertos dibujos, glifos o pictogramas que remitían a ideas complejas. Prueba de ello pueden ser los egipcios.
La sociedad medieval no tenía gran uso de la escritura. Solamente ciertas personas en este caso los clérigos o los dedicados a la vida religiosa tenían acceso a este privilegio. Porque hay que recordar que se evangelizaba con pinturas y figuras explicando el hecho de lo que sucedía  para hacer entender la doctrina a la masa de analfabetos.  La escritura no era algo común en esos días.
La imprenta fue un gran aliciente para la sociedad. Por un lado porque se podían imprimir más cosas en poco tiempo. Ya que en tiempos añejos un libro podía tardarse hasta dos años en ser transcrito.  Este invento fue el detonante para que la sociedad por un lado fuera más informada y por otro fuera más culta. Pero como siempre el conocimiento no fue dado a todos. Los burgueses es donde se centraba otra vez la escritura, ya que ellos son los que generalmente podían pagar por un buen libro.
“El libro, que es la Escritura triunfante, triunfal, es un bien de lujo cuya adquisición representa una inversión considerable”[4]
La escritura fue por mucho tiempo un privilegio de clase. Y a pesar de esto en nuestros días también sigue poco común que las casas estén repletas de libros ya que no se considera que un libro pueda acarrear alguna felicidad, ¡quien en su sano juicio se iba a meter en semejantes vericuetos!
Por mucho tiempo se vio en la filosofía que los conocedores y poseedores de la escritura  tenían el poder para comunicarse con “sus iguales” es como aquellos filósofos que escribían solo en latín o en griego y que pocos podían leerlo, porque se consideraba a esa lengua como la más sublime. Las personas que no sabían obviamente no podían acceder a este precioso conocimiento. Porque tradicionalmente se consideraba que esas dos lenguas eran las propicias para hacer filosofía.
M. Lienhard llama el fetichismo de la escritura, por el cual se puede hacer casi cualquier cosa tomando como base o fundamento la escritura. Ejemplos[5] son varios pero el que llama la atención en especial aquí es cuando los españoles llegan al continente americano lo primero que hacen antes de desembarcar es evocar un mandato de rey que les daba extensa aprobación para que en su nombre pudieran tomar aquellas tierras, pero todo fundado en un documento escrito que les daba la autoridad. En este pequeño ejemplo junto con el autor se está de acuerdo que la escritura se toma como algo valioso que no se puede objetar, otra vez lo que se señalaba arriba, la tradición manda obediencia.
“A los ojos de los conquistadores, la escritura  simboliza, actualiza o evoca – en el sentido mágico primitivo-la autoridad de los reyes españoles”[6]
“La escritura  representa una actividad particularmente imperialista y exclusivista” [7]
Ahora bien, la escritura tomó un papel importante en las sociedades más actuales. Por todos lados se empezó a gestar todo tipo de escritura y formas de aplicarla. Por un lado existen leyes notariales, leyes constitucionales, transacciones financieras, cartas, correos, diccionarios, enciclopedias, libros sobre cualquier tema que van desde medicina, física, mecánica, robótica, electricidad y demás cosas. Todo lo que se suponía valioso o digno de recordar se ponía por escrito. Por un lado para que no se olvidara y este conocimiento se pudiera transmitir, como bien lo ha hecho la ciencia y los científicos.
En nuestro mundo está plagado de escritura por todos lados. Desde libros hasta un anuncio de periódico. Es lo más normal ir por la calle y leer algo que nos llame la atención, pero hay que recordar que no siempre fue así. Hoy en día la escritura ha tomado un papel importante en nuestra vida porque es por medio de ella como nos comunicamos con nuestros congéneres, es por medio de ella como hacemos patente nuestros pensamientos, deseos, gustos, conocimientos, etc. Y tal vez se ha llegado a pensar que la escritura ha sido <tradicionalmente> la forma en que el humano se ha desenvuelto en la sociedad.
“De la escritura procede la autoridad; pero la voz conserva la veracidad de una presencia irrecusable”[8]
Para terminar con este apartado se quiere sacar dos cosas. Una que la escritura se ha tomado mucha de las veces como un “fetiche” con el cual se puede hacer desde conquistar a un continente hasta exterminar a los “autóctonos” por considerarlos inferiores en inteligencia y cultura. La invasión de la escritura por parte de occidente  se vio patente en las llamadas “conquistas de los pueblos indios”, también se ve patente en cuanto al evangelizar los padres de la iglesia creían tener el poder y la salvación en la biblia, objeto casi-sagrado que no podía objetarse porque estaba cargado de una tradición muy añeja  además a la cual había que someterse.
Dos, pareciera que la escritura tiene más autoridad que la oralidad. Porque a través de ella – la escritura- se ha hecho sin fin de cosas, desde leyes notariales hasta libros casi-sagrados (La Biblia, El Corán, etc.) en donde se ve patente la añeja tradición que lo precede, que por tanto le otorga la autoridad y el poder, pero ¿quién legitima esto? Ahora se quiere pasar a analizar cómo se entiende la oralidad y si realmente es inferior que la escritura.
Oralidad.
La oralidad muchas veces nos remita a cosas  no tan importantes como una escritura. Porque se le ha concedido más valor epistémico y ontológico a ella, por un lado porque nuestra cultura así se ha ido desenvolviendo y por alguna extraña razón son pocos los que han cuestionado esto. Lo oral remite a cosas de ancianos, de aquellos personajes que tenían algo importante que decir pero que no pudieron poner por escrito. Ahora bien, es ahí en donde la tradición también hace acto de  presencia. Lo oral es  importante de cierto modo para la tradición, pero ¿de qué modo?
Los eruditos del siglo  pasado se enfocaron a tomar muy en serio la oralidad, ya que se habían quedado anonadados con la escritura. Toda escritura es precedida por un lenguaje, lo oral, es interesante hacer notar que  muchas de las lenguas que hoy existen no tienen una escritura. Solamente se expresan de forma oral. Como bien apunta Walter J. Ong:
“durante siglos el análisis científico y literario de la lengua y la literatura ha evitado, hasta años muy recientes, la oralidad[9]
Parece que se ha olvidado la oralidad y solamente se ha enfocado los estudios a la escritura como se apuntaba líneas arriba, se tomaba como suprema o más importante la escritura ante la oralidad, esto ha cambiado según el autor. Se interesaba más por alabar las grandes composiciones literarias o filosóficas, la Ilíada, la Odisea, La Divina Comedia, el corpus aristótelico, los Diálogos Platónicos, etc. El estudio de la escritura por medio de las grandes obras era lo que importaba.
En la antigüedad los griegos prestaban mucha atención al arte de buen hablar, la Retórica –el propio Aristóteles tiene un libro titulado así, el político en la griega clásica debía manejar este arte-, porque la consideraban  importante para el desarrollo de un individuo en la polis, todo buen político debía saber hablar bien. Los buenos oradores hablaban elocuentemente ante la audiencia y rara vez se enfocaban en algún texto como apoyo. Aunque esto después fue cambiando y el texto se volvió importante.
Para el autor la oralidad es importante, porque de ella precede a toda escritura. Lo que nos afirma es que todas las culturas que tienen una escritura desarrollada antes de llegar a eso tuvieron que pasar forzosamente por una oralidad, donde se le transmitían conocimientos y contenidos que la fueron conformando como sociedad, hasta llegar a una escritura completa. Aunque dice que la escritura corta de cierta forma a la oralidad y la relega del puesto que tenía antes.  Las culturas orales son dos para él, la primaria y la secundaria. La primaria carece de toda escritura mientras que la secundaria tiene ya contacto con la escritura pero no deja de lado a la oralidad.
Es bien patente que el autor se inclina por rescatar la oralidad en la tradición por considerarla importante para los estudios, pero no niega tampoco que se pueda tener solo oralidad sino que también es importante la escritura porque es un medio para que la cultura se desarrolle y florezca a través de la ciencia, la filosofía, la historia, etc.
La oralidad cobró importancia cuando en los estudios de Robert Wood se dio a conocer que la Ilíada y la Odisea más que textos compuestos provenían de una tradición oral, porque conjeturaban que Homero no sabía leer. Cosa que después Parry demostraría. Por lo que los libros antes mencionados eran obra de una mente maestra que podía memorizar bien muchas cosas, más que ser una composición escrita.  Lo que descubrió es que los poemas homéricos eran partes prefabricadas y solo hizo una pequeña aportación  genuina pero que por muchos siglos lo hizo pasar como un maestro de los relatos.  Se dieron cuenta de que esa obra más que ser un texto de genuina inspiración era parte de una oralidad muy bien acabada. A muchos eruditos esto le causo terror y se dieron cuenta que habían caído en  “fetichismo de la escritura”.
La oralidad se ha vuelto importante en los estudios de la tradición, Sassure, Ong, Sweet, etc. Empezaron a darle importancia por caer en cuenta que no solo se trata de enunciar palabras sino de la parte que juega en la conformación del conocimiento a través de la tradición tanto literaria, filosófica, científica y demás.
Con el descubrimiento de que Homero no escribió un texto tal como se había pensado tradicionalmente sino que era una obra maestra de la oralidad se vinieron abajo muchas doxas no sólo sobre esa obra sino sobre  muchas otras.  El ejemplo perfecto sale de los poemas homéricos para afirmar que no solo la escritura es suprema o de mayor rango, sino que la oralidad juega un papel importante en la tradición con respecto a la transmisión de ciertos contenidos que son valiosos para la sociedad en conjunto. Por mucho tiempo una composición oral paso a  ser una composición escrita, pero esto quedó al descubierto con los estudios de algunos eruditos que ya se apuntaron.
Por donde se quiera ver, la escritura por muy compleja o acabada que sea tiene reminiscencias de oralidad y no puede darse de lado por el simple hecho de tacharla de insulsa. El conocimiento por mucho tiempo se guardo en la memoria y luego llego la escritura para ocupar el campo, pero hay que recordar de donde viene la escritura.
“sin la escritura la conciencia humana no puede alcanzar su potencial más pleno… en este sentido, la oralidad debe y está  destinada a producir escritura”[10]
La oralidad y la escritura son parte importante de la conformación de toda sociedad. La escritura llego para ocupar una parte importante del  conocimiento humano, el papel fue el medio como ese conocimiento se guardo y logró transmitirse a generaciones.
La imprenta ayudó para que el conocimiento que se emanaba de la literatura, filosofía, ciencias  y demás, fuera expandido por todos los continentes haciendo así una nueva era de la humanidad. Hoy en día se vive en la era digital[11], donde la información se guarda en un plástico que tiene en su interior microchips se puede tener  billones de datos que en un segundo se pueden compartir a través de las redes.
En el apartado siguiente se  tratará sobre la imagen. ¿Qué papel juega esta en la <era digital> de qué forma ella – la imagen- entra la tradición para irrumpir de manera abrupta  en la tradición?
Imagen.
Se trató sobre la oralidad y la escritura. Aquí se tratará de una oralidad secundaria tomando el término de W. Ong y se quiere relacionar con la imagen[12].
Pienso que la imagen esta permeando la tradición por medio de los mass media   principalmente en la televisión y también en las computadoras con acceso a la red.


[1] Con este historiador griego nos podríamos remitir al texto de W. Benjamín sobre  el narrador. Ya que para él se ha perdido las narraciones y por tanto los narradores, ya casi nadie le presta atención a lo narrado. Solamente se presta atención a la información. Cosa que a Benjamín le parece increíble que en su momento dejaran de haber narradores para solo tener informadores.
[2] Recordando a la indígena María Sabina “la sacerdotisa de los hongos”, ya que ella poseía los conocimientos sobre los diferentes tipos de hongos así como la forma de usarlos para aliviar ciertos males y dolencias. Hasta nuestros días el nombre de esta mujer es importante en la tradición.
[3] Semántica cultural es un modelo que se centra en el lenguaje verbal humano y en las adaptaciones y las modificaciones lingüístico-culturales resultantes de dicho contacto. Y en su texto remite al estudio del contacto entre los españoles y las lenguas náhuatl de los autóctonos. En donde aparte de darse el contacto cultural se dio lo que se llama la diglosia y bilingüismo.
[4] Zumthor, Paul, La  performance, oralidad y escritura, pág., 59
[5] Lienhard pone otro ejemplo: <un español encargó a dos indios analfabetos el transporte de ocho melones. Para evitar que  ellos comieran parte en el viaje, les hizo creer que la  carta para el destinatario ( en que constaban el número de melones) los iba a vigilar en el camino. Los indios, pues,  la escondían cada vez que les entraban ganas de comerse una de las frutas, quedando luego estupefactos cuando el destinatario, al leer la carta, les reprochó el robo cometido> 
[6] Lienhard, Martín, La irrupción de la escritura en el escenario americano, pág., 47
[7] Ong, Walter, La oralidad del lenguaje,  pág. 21
[8] Zumthor, Paul pág., 65
[9] Ong, Walter, La oralidad del lenguaje, pág., 18
[10] Ibid., pág., 23
[11] Recordando a Manuel Castells en su libro “La era digital” que se caracteriza por la sociedad que esta permeada por todos lados por la tecnología y en especial por Internet  además de las redes sociales, que juegan un papel importante en la conformación de una nueva sociedad <más informada>
[12] La oralidad primaria es aquella en que los pueblos solo hablan y carecen de escritura. La oralidad secundaria es aquella que se da mediante el teléfono, la radio, la televisión y otros aparatos electrónicos que para su existencia y funcionamiento depende de la escritura y la impresión Cifrado en Walter Ong.

FUNDACIÓN TRASCENDENTAL (30-II-1886) DE LA B. ESCUELA NORMAL VERACRUZANA “ENRÍQUE C. RÉBSAMEN”



Wilfrido Sánchez Márquez
Presidente de la Sección Veracruz de la
Academia Mexicana de la Educación, A. C.

El 14 de julio de 1789, el pueblo francés, cansado de la explotación y el menosprecio de que era objeto y de la miseria y marginación en la que vivía por obra y gracia de sus opresores (aristocracia, nobleza, clero y ejército) en un acto histórico de rebelión popular asaltó y tomó por la fuerza la fortaleza de “La Bastilla” símbolo del poder imperial. Este acontecimiento, marcó el inicio del derrumbe del régimen feudal, de la monarquía absolutista, del estado-iglesia y el surgimiento de un nuevo régimen social cuyos principios fueron: igualdad, libertad y fraternidad entre los ciudadanos, gobierno republicano,  separación entre la iglesia y el estado, garantías individuales, y educación popular, laica,  racional, gratuita y obligatoria.
La Revolución Francesa no fue solamente una revolución política; fue una revolución social en el más amplio sentido del término; afectó la vida religiosa, las instituciones económicas, los idearios de la educación. En su proceso destructivo y violento, fue creando las bases políticas de un nuevo concepto de instrucción pública…” (Historia General de la Pedagogía.-Francisco Larroyo.)
En aquel tiempo, Voltaire combatía directamente a la Iglesia y Condorcet decía: “Un pueblo educado por sacerdotes nunca puede ser libre”.
Al pasar la rectoría y el control de la educación de manos del clero a las del Estado, surgió de inmediato la necesidad de formar maestros preparados adecuadamente para cumplir con el mandato constitucional establecido por el nuevo régimen social, el nuevo estado de derecho emanado de la Asamblea Legislativa Revolucionaria.
Ante la urgencia de disponer de maestros para impartir la nueva educación como servicio público, el pedagogo revolucionario José Lakanal  formuló un proyecto de ley sobre educación que lleva su nombre, el que fue aprobado por el Congreso el 17 de marzo de 1794. La iniciativa más importante de esta ley fue la creación jurídica de las escuelas normales.  Sobre este particular se dijo a los asambleístas: “Al ser los primeros en decretar las escuelas normales, habéis querido crear con anticipación un gran número de  maestros capaces de ser los ejecutores de un plan que tiene por objeto la regeneración del entendimiento humano, en una república de veinticinco millones de hombres a quienes iguala la democracia”.
De este modo, surgen  las escuelas normales y el cuerpo de principios que las rigen: el normalismo. Ellas no solamente estaban destinadas para producir profesores o instructores; sino maestros para fines predeterminados por el nuevo régimen social, educar racionalmente a la niñez, promover la justicia social y fomentar la práctica de la democracia.
Antecedentes  de las escuelas normales mexicanas. Normales Lancasterianas.
“Las primeras escuelas “normales” en México fueron las llamadas lancasterianas; la primera de ellas fue creada en 1822 a iniciativa del periódico “El Sol”. La característica principal de su sistema de enseñanza –el mutuo- era la preparación de jóvenes alumnos como profesores (monitores).”
“En el estado de Veracruz, por decreto número 23 del 24 de julio de 1826, del gobernador Miguel Barragán, se dispuso “una escuela normal para formar maestros del arte lancasteriano”
Es conveniente dejar en claro que las escuelas “normales lancasterianas” nunca tuvieron relación con las escuelas normales originales surgidas de la Revolución Francesa y de   la  Ley Lakanal de 1794. 
En 1871,  “La Voz de la Instrucciónrevista editada por don Antonio P. Castilla, al hablar de las escuelas normales (lancasterianas) expresó: “Séanos permitido hacer algunas observaciones del estado que hoy guardan en la República los pocos y muy malos establecimientos, en lo general,  que existen de este género. Sin duda alguna, la palabra normal  ha sido y sigue siendo para muchas autoridades un nombre vano y sin sentido ni aplicación porque, considerada en su genuina significación, otras serían las escuelas normales en los Estados que las han iniciado….Las muy pocas que hemos tenido la oportunidad de conocer con este nombre, son una verdadera burla a esta institución; esencialmente nocivas a los Estados que las mantienen: mucho mejor sería no tener nada…”
Cuatro años después, Díaz Covarrubias al hablar de las normales existentes afirmó: “Este total de ocho Escuelas Normales que existen en la República, daría mejores frutos si su organización y su plan de enseñanza correspondiesen verdaderamente a su nombre; pero lejos de suceder así, sus condiciones de existencia y sus programas de estudio dejan mucho que desear…”

La Revolución de la Reforma y la educación liberal en México.
Lo que sucedió en Francia a fines del siglo XVIII se repitió en México 75 años después. No obstante que el pueblo mexicano  había  conquistado la Independencia Nacional (1810-1821), durante treinta años continuó existiendo en el país independiente,  el mismo régimen social prevaleciente durante la dominación española.
Con el fin de derrumbar la dictadura oprobiosa del Gral. Antonio López de Santa Anna, el 1º  de marzo de 1854, el pueblo mexicano inició en Ayutla, Gro., un movimiento revolucionario conducido por Don Juan Álvarez, cuyos postulados   fueron:  
Separación de la iglesia y el estado, gobierno federal republicano, libertades ciudadanas y garantías individuales, fin a los privilegios de clases y castas y educación pública, laica, racional, popular, gratuita y obligatoria.

La primera  escuela normal  en México con auténtico espíritu normalista.
Dos acontecimientos de la mayor importancia constituyeron el preámbulo de la fundación de la primera escuela normal mexicana con las características bien definidas de las normales surgidas de la Revolución Francesa.
Uno de ellos fue el Congreso Pedagógico de 1873 convocado por el Gobernador del Estado don Francisco Landero y Coss; y el otro, el proyecto de la Ley Orgánica de Instrucción Pública elaborado por dicho Congreso y convertido por la Legislatura del Estado en Ley Núm. 123 o “Ley Landero y Coss” el 1º de agosto del mismo año.  El  Art. 100 de este ordenamiento legal, a la letra dice: “Para la formación de buenos profesores de instrucción primaria se establecerá en el Estado una Escuela Normal, cuya organización será objeto de una ley especial”.
 Trece años después de haber sido expedida la Ley Landero y Coss, el Gobierno del Estado cumplió el compromiso contraído en el Art. 100.
“Fue en la Escuela Normal Primaria del Estado de Veracruz (1886).  Allí las ciencias pedagógicas y la práctica escolar, aunadas a los nuevos objetivos y los ideales liberales, recibieron amplia atención. Nuevos rumbos se abrieron para la educación normal del país; culminaron así, con Laubscher y con Rébsamen, los afanes entusiastas de quienes desde lustros atrás pugnaban por una auténtica reforma educativa en el país.”  (Ángel J. Hermida Ruiz)
El parentesco entre  las escuelas normales surgidas de la Revolución Francesa y la Normal Veracruzana  de 1886 lo estableció claramente y sin lugar a dudas el Gral. Juan de la Luz Enríquez, Gobernador de la Entidad, cuando  propuso, en el año de 1886, al H. Legislatura del Estado, la fundación de este centro formador de docentes:
Francia, en medio de su grandiosa revolución que produjo el nuevo derecho público, adoptó también el feliz pensamiento de las escuelas normales, y dentro del siglo actual (XIX), los demás países civilizados se apresuraron a erigirlas en su suelo,  procurando con empeñoso afán a mejorarlas progresivamente”.
La lucha por la escuela normal y el normalismo en el estado de Veracruz.
El maestro Octaviano Corro, en su libro “La Enseñanza Normal en Veracruz” nos dejó el siguiente testimonio: “Apenas iniciaba su fecunda tarea la Escuela Normal del Estado, cuando el elemento retardatario inició una ofensiva calumniosa,  ofensiva constante para desprestigiar al naciente centro de cultura; de hereje se tildaba al Gobernador; de impío al Director; pero a pesar de todo, la institución seguía su marcha firme en su credo liberal.”
El ilustre maestro veracruzano José Luis Melgarejo Vivanco expresó de manera contundente: “Los ataques contra la Normal, contra Enríquez, menudearon;…la  verdad histórica es que quien se puso a la cabeza de los ataques contra la Escuela Normal fue el clero, le siguieron los ricos, y en general, la reacción. A todo ello, el Gral. Enríquez dijo: “NO ME DESALIENTAN LOS ATAQUES DE LOS HOMBRES DE ESPÍRITU OPACADO QUE SE CONSIDERAN DAÑADOS POR LA ESCUELA NORMAL EN SUS PARTICULARES INTERESES; NI DE AQUELLOS ESPÍRITUS MEZQUINOS QUE VEN  EN LA PROPAGACIÓN DE LA ENSEÑANZA POPULAR LA PÉRDIDA DEL PREDOMINIO QUE HAN EJERCIDO TANTOS AÑOS, PREVALIDOS DEL OSCURANTISMO DE LAS MASAS.”
La lucha emprendida por la reacción conservadora llegó a ser muy enconada. Sobre este incidente, el maestro Manuel C. Tello, en su libro “La Obra Educativa de D. Enrique C. Rébsamen y sus Discípulos” relata: “La designación del pedagogo Enrique C. Rébsamen como Director de la Escuela Normal fue objetada desde luego por el H. Ayuntamiento de Jalapa, cuyos miembros expresaron su decisión de renunciar en masa si no era revocado el nombramiento extendido a favor de un extranjero de ideas liberales; y el general Enríquez manifestó su decisión de estar dispuesto a aceptar esas renuncias si así era necesario y que antes de modificar su determinación, apoyaría a Rébsamen y confiaría en él para implantar la reforma escolar a que aspiraba el Partido Liberal Mexicano.”
Los acontecimientos históricos mencionados, revelan que el normalismo mexicano y el veracruzano, desde sus orígenes, han sido objeto de los más malintencionados  y recalcitrantes ataques provenientes de los conservadores del siglo XIX; después, de los contrarrevolucionarios del siglo XX; y ahora a principios del Siglo XXI, del gobierno retardatario, neoliberal y testaferro del imperialismo internacional, con la complacencia y la complicidad de los dirigentes corruptos y corporativistas del gremio magisterial.


Xalapa, Ver., diciembre de 2012