miércoles, 11 de diciembre de 2013

Sombras del camino


   

Tamarhu-caheri     


Alicia Soto Palomino       

 

Apenas había salido de la escuela Normal y esperaba que me asignaran una plaza en algún poblado  no muy alejado de  la gran ciudad. Logré que me enviaran  a una  comunidad  que se encontraba cerca de los límites de Tabasco y Veracruz, el lugar se llamaba El Zapotal, no sé si ese nombre se lo dieron porque existían muchos árboles de zapote o porque había demasiados sapos. Llegué a una casa de campesinos, los cuales fueron muy amables conmigo, el señor se quedó viéndome a los ojos y me dijo que mi cara le era conocida, que le recordaba a una de las maestras que habían llegado a ese mismo sitio hace no mucho tiempo… 

Eran tres maestras que vivían en una choza, no tenían agua potable, debían acarrearla del río y almacenarla en un tanque, de ahí  la tomaban  para hacer todos sus quehaceres.

Tampoco contaban con luz, tenían que alumbrarse con velas y cuando corría un fuerte viento se quedaban a obscuras.

La vida en esa comunidad era muy apacible, por tal motivo, las tres mujeres se sentían solas y aburridas. Una noche fueron invitadas a un baile y debían caminar una gran distancia  para llegar a la comunidad vecina. Decidieron ir al baile, ponerse muy guapas, se vistieron de  manera  elegante, luego se fueron caminando. Los rayos del sol alumbraban aún el sendero y  poco a poco  la luz se fue extinguiendo. Llegaron en medio del campo y una sensación extraña invadió sus cuerpos, un escalofríos recorría su piel,  un aire repentino comenzó a soplar sobre sus cabezas,  de pronto un aullido les hizo detenerse, se fijaron hacia todos lados, no lograron ver nada, nuevamente el aullido se escuchó y una de ellas buscó un palo, dijo que con eso se protegerían, las otras dos mujeres se escondieron tras la que tenía el palo y caminaron en fila. Afortunadamente el aullido ya no se volvió a escuchar. No podían quedarse allí, la distancia hacia cualquier lugar era la misma, ya sea que regresaran a su choza o que fueran a la fiesta, así que se dieron valor, siguieron la ruta hacia la fiesta. A lo lejos vieron la figura de un hombre montado en un corcel,  se escuchaba el trote del  caballo, nuevamente sintieron  que un frío intenso  les calaba los huesos, esperaron un

 

momento para ver si se acercaba ese hombre, de repente tomó otra ruta y súbitamente desapareció. Era como si el aire se lo hubiera llevado.

Siguieron caminando, el sendero se les hacía cada vez más largo y pesado,  era como si el tiempo se hubiera detenido. No llevaban reloj, pero se guiaban por algunas señales como las estrellas, los contornos de las montañas o algunos árboles que conocían bien, pero a pesar de todo, sentían que el tiempo se había detenido y que sus fuerzas se estaban agotando.

Sus pies ya no podían caminar más, tuvieron que buscar unas rocas  para sentarse, una vez que las encontraron decidieron descansar unos minutos. Una de ellas dijo que  debían apresurarse, pues lo más pesado de la noche se acercaba,  además lo mejor de la fiesta  estaría por empezar.

Le hicieron caso,  prosiguieron su camino. Para no sentir miedo comenzaron a cantar y sus voces en un principio se escuchaban con una gran intensidad,  luego  se fueron apagando, solamente les salía de las gargantas un rasguño de voz, era como si algo les hubiera quitado  el sonido. Así sucedió con sus fuerzas, también se fueron debilitando, sus pasos que eran rápidos, sonoros, cadenciosos se fueron haciendo lentos, después imperceptibles…Llegó un momento en el que una ráfaga de luz iluminó sus rostros y se vieron unas a otras, diferentes, irreconocibles, eran como cadáveres que deambulaban por esos caminos.

No creían lo que estaban viendo, eran como seres espectrales que se dejaban llevar por el viento…

Comenzaron a llorar a abrazarse unas a otras y sus lágrimas mojaban la ropa que llevaban enredada en el pecho. Las lágrimas en vez de limpiar sus rostros hicieron que  se tiñeran de color sombrío sus mejillas y perdieran el poco color que quedaba.

Se preguntaban ¿por qué  les habían sucedido estas cosas? Una de ellas recordó la advertencia que les hizo una anciana del pueblo: “No se te ocurra salir de noche el 24 de junio, porque pasan cosas muy extrañas por estos lugares… El tiempo se

 

detiene, las personas se van hacia otros confines y a veces no regresan”.  En ese justo momento recordaron la fecha prohibida y vieron que era justamente la fecha en la que no debían alejarse  del pueblo, era la fiesta de San Juan. Un llanto contenido quiso salir de sus adentros pero no pudo, se quedó encerrado en sus entrañas.

Se miraron sin hablar, tomaron sus manos y cerraron fuertemente los ojos, pensaron en sus seres queridos, en sus familias, sus alumnos, los niños más pequeños de la comunidad y trataron de revivir los momentos más hermosos de sus vidas.

Una de ellas, recordó el primer día de clases cuando llegó a la comunidad y vio los rostros de los niños sonrientes, con sus ojos negros  gritaban que querían aprender muchas cosas, como leer, escribir, contar, dibujar y que sin duda ella sería la encargada de fincar en sus niños el amor por el estudio y ayudar a construir un futuro mejor para esos pequeños soñadores.

Recuerda a Mirla, una pequeña de piel morena, pelo negro chino, con una boca pequeña pero que platicaba como perico, cómo le costó trabajo hacer que se callara y que solamente contestara lo que se le pedía. Lo emocionante fue escucharla leer por primera vez, fue como haber encontrado un tesoro.

También recuerda a Félix, que era el más tímido del grupo y que no quería levantar la voz cuando se le pedía que contestara algo y al  terminar el curso era el más participativo del salón e incluso se animó a decir la poesía del día de la madre.

Otra de las compañeras recordaba a los niños más grandes de la escuela y a sus padres, con quienes guardaba una comunicación constante, pues los problemas de los adolescentes le interesaban mucho, sus vidas eran como una novela que seguía de cerca y lo más importante que sabía que sus consejos y opiniones les podían servir para evitar algunos problemas futuros. Recuerda que gracias a su intervención Domitila, la pequeña hija de don Pánfilo había logrado esquivarse de un enlace matrimonial no planeado. 

 

La última de las compañeras no podía quitarse del pensamiento la mirada enternecedora de su alumno, Miguel, chico de lento aprendizaje, con el cual había entablado una comunicación especial, él era como su arcángel, que le infundía ánimos, entusiasmo y cada noche preparaba lo mejor posible sus clases, hacía cuadros, pinturas, mapas, juegos, para que él se integrara de manera sencilla y eficaz con sus compañeros. En el tiempo dedicado a la lectura, buscaba los cuentos más adecuados para integrarlos a la lección, ensayaba las voces de los distintos personajes, los tonos, buscaba material para hacer más accesible el contenido y cada día era una fiesta para sus pequeños, los cuales añoraban sus clases… Eso era lo que más lamentaba, dejar a sus niños y perderse de esa enorme sonrisa y de la chispa que salía de sus ojos cada mañana que la recibían.

Ante lo desconocido, se aferraban a su mundo,  a sus recuerdos, mientras una neblina intensa las iba cubriendo. De repente  una ráfaga de luz y una nube las cubrieron por completo. Sin explicación desaparecieron, por más que las buscaron al día siguiente no hallaron rastro alguno.

Algunos dicen que cuando aullan los perros, cerca del Día de San Juan, ellas aparecen, pues viven en las cuevas que rodean el lugar. Se han convertido en nahuales que vigilan las veredas del bosque y cuidan a los niños que se dirigen a la escuela.

Yo apenas llegué a estas tierras y respeto sus anécdotas tan valiosas. Precisamente hoy es 23 de junio, mañana es la fiesta del pueblo vecino, si tengo suerte, escucharé  aullar  a los perros y quizás logre ver a las mujeres que salen de las cuevas para cuidar a los caminantes, o a lo mejor me pierda con ellas y no regrese jamás a este paraje terrenal.

Sombras del camino   

Tamarhu-caheri  

Significados, experiencias compartidas


 

Samuel Nepomuceno Limón

 

Es frecuente que el significado de unas palabras se relacione con el de otras. Hay significados que guardan una relación horizontal entre sí, debido a su semejanza, su diferencia o incluso oposición. Existen también los que engloban a otros, con lo cual se presenta toda una ramificación que da lugar a salidas laterales. Los significados verbales están compuestos por una idea o un conjunto de ellas. Su contenido es abstracto, con límites inicialmente imprecisos y que parecen hallarse siempre en movimiento. La significación avanza, retrocede, se liga con otras, se depura, y con su enriquecimiento se vuelve más compleja.

     Los significados tienen íntima relación con las experiencias y conocimientos de quienes los comparten. Se derivan de una serie de convenciones en que se da un tácito acuerdo sobre lo que va a entenderse por una palabra, un gesto o un símbolo determinados. En lo referente a los nombres de los objetos o fenómenos, antes incluso del establecimiento de convenios, queda el recurso de señalar éstos o representarlos de alguna manera, sea a través de ademanes, movimientos de manos y dedos o incluso un apresurado dibujo. Sustantivos y verbos son posiblemente los más fáciles de representar con ademanes. Otras categorías gramaticales ofrecen mayor dificultad, pero con frecuencia quien se expresa echa mano de gestos y pantomimas, en otras palabras, del lenguaje corporal. Alguna vez leíamos que algunos médicos de zonas rurales empleaban muñecos o muñecas como ayuda para que los pacientes señalaran en ellos la parte donde tienen la dolencia, y evitarles así la incomodidad de encontrarse en situación de no saber dar nombres a la anatomía. En el aula, es del todo común emplear láminas de gráficos, mapas, fotografías, imágenes dinámicas o fijas en pantalla o hasta dibujos en el pizarrón para la mejor expresión de las ideas que están siendo comunicadas a los escolares. Basta con observar de lejos a alguien hablando por un teléfono móvil para darse cuenta de la importancia que tiene el lenguaje corporal, empleado aun con personas que no pueden observar a quien se encuentra emitiendo el mensaje.

     Los significados se van estandarizando gradualmente por su uso entre los hablantes. Se da un emparejamiento de cada sustantivo, verbo y otras palabras con una o más imágenes particulares. Con todo, en ocasiones no acude a la lengua el vocablo que se corresponde de la manera más fiel con la idea que se intenta expresar. Ello se debe, sobre todo, al desconocimiento, olvido momentáneo o incluso la dificultad de los términos adecuados, como ocurre con la expresión de las sensaciones. ¿Cómo expresar adecuadamente un dolor físico por medio de palabras? ¿Cómo expresar uno moral? Nos vemos inclinados a utilizar símiles o vocablos propios de una situación distinta que pudieran ser aplicables al caso que nos es inmediato. Un dolor de parto sólo lo conoce quien lo ha sentido, y entre sus pacientes se comparte una experiencia que con solamente nombrarla saben a lo que se refiere.

     Para entendernos hemos de ser capaces de identificar las mismas cosas con los mismos nombres. Asimismo, saber de qué otras maneras las conocen los demás y ser capaces de aplicar unas y otras denominaciones a los objetos que nos son comunes. Una persona es mejor conversadora según sea capaz de adaptarse al vocabulario de aquellos con quienes interactúa. Hay ocasiones en que para darse a entender la gente echa mano de símiles que funcionan como generadores de nombres. Por ejemplo, la constelación de Orión recibe diversas denominaciones según el sitio geográfico que corresponda a los hablantes. En algunos sitios de nuestro país se le conoce como El Arado, en otros, como Las Tres Marías, y así. Si alguien refiere a otra persona el arado que lo orientó en una noche estrellada, y el interlocutor es de otra zona geográfica, probablemente no sepa a qué se está refiriendo. Si el grado de confianza lo permite, habría preguntas,  y mediante explicaciones podrían llegar al acuerdo de a qué se están refiriendo. En algunas historias de ciencia ficción, los personajes extraterrestres que son interrogados sobre su lugar de procedencia, responden, digamos, “De la constelación de El Cisne”. ¡Vaya, asunto resuelto! El Cisne es una configuración imaginaria asignada a un grupo de estrellas tal como son contempladas desde la Tierra. Desde cualquier otro sitio tendrá una composición visual distinta. Además, su nombre refiere un cierto animal común en nuestro planeta que, dado la respuesta, es probable que existan también en el astro de origen de los visitantes. Es obvio que ese aparente grupo, el constelado, está visualmente conformado por estrellas que se encuentran en la misma dirección visual, pero que bien podrían estar físicamente localizadas con varios años luz de distancia entre ellas. Es decir, que realmente no forman un grupo. ¿Cómo va a poder referirse a él un visitante de otra galaxia que según el cuento acababa de llegar a la Tierra? Para poner disponer de referencias comunes haría falta contar con la misma perspectiva, con la misma visión de los objetos o con una vista muy próxima. Sin tal identificación entre la perspectiva y el nombre que tienen distintos interlocutores no sería posible la plena comunicación, ni la cultura en general. En la visión de la perspectiva tienen participación la experiencia sensorial y la experiencia de acción, así como lo que se sabe acerca de los objetos, los fenómenos y sus características. De ese modo, es factible una comunicación apoyada en una concepción compartida de lo que la motiva.

    La didáctica, como conducción del aprendizaje, con las diversas actividades que tienen lugar en el aula, busca la conformación de una plataforma conceptual compartida entre los estudiantes que a la vez sea común a la empleada por libros de texto y las explicaciones e informaciones proporcionadas por el docente. Una plataforma amplia conllevada por todos, a la vez que cada uno se la apropia, la transforma, enriquece y transmite de manera permanente en un juego comunicativo con los demás. Todo ello tiene que ver con las palabras y signos que empiezan a ser empleados por los estudiantes en las asignaturas que cursan. Para que un símbolo signifique algo ha de haber una base conceptual o empírica compartida, de entendimiento, entre quienes lo emplean. Sin ese fundamento los símbolos quedarían huecos, sin sentido, sin mensaje. De ahí la importancia de que el docente ofrezca a sus estudiantes el mayor número posible de oportunidades para el logro de experiencias básicas y de construir en ellos la información correspondiente. Como es sabido, las experiencias no son únicas, sino que unas tienen lugar sobre las huellas que han dejado otras anteriores. De un modo práctico diríamos que están en constante transformación. Pero siempre hay una vez inicial, la que pudo haber tenido lugar en el hogar desde la primera infancia. Es innegable que hay medios sociales más ricos en estímulos que otros. De alguna manera, el aula funcionaría como una entidad compensatoria, proporcionando la ocasión para que aquellas experiencias que no se han tenido puedan ser realizadas ahora, en la medida de lo posible. Aunque parezca increíble, en la capital del estado hace algunos años había aulas cuyos niños nunca se habían subido a un transporte público, y la primera vez que lo hacían, digamos, en una excursión escolar, sufrían mareos y malestares. Hay quienes habitan en medios que ofrecen escasas ocasiones para reír, para estar tranquilo, para sentirse seguro y confiado, circunstancias que son pertinentes para una buena higiene mental. En esos casos, la experiencia profesional del docente y la preparación recibida en la educación superior cursada serán las mejores consejeras para que observe con atención y tome en consideración las condiciones en que se desenvuelven los educandos a su cargo. Trabajar en el aula es mucho más que la idea popular de transmitir conocimientos. Es un lugar donde se tiene contacto con la cultura del país, se comparte y se disfruta. Es, para decirlo en pocas palabras, un sitio en que se busca contribuir para que los seres humanos sean cada vez más humanos. Todo eso tiene una base común en los significados que se comparten. La comunicación requiere de un entendimiento común. La educación participa en su construcción.

 

 

La inteligencia humana


 

Gilberto Nieto Aguilar

gilnieto2012@gmail.com

 

Imaginar, interiorizar, simbolizar, analizar, reflexionar, comparar, crear, proyectar, resolver problemas, recordar situaciones, son sólo algunas de las expresiones de la inteligencia, que los especialistas de varias disciplinas aseguran que no ejercemos en todas las posibilidades ni como individuos ni como grupo social. En nuestro ambiente cotidiano y en la civilización tecno-científica actual, la inteligencia suele ser incómoda, provocativa, fuera de lugar.  

     José Antonio Marina, “quien ha dedicado su vida a comprender la inteligencia entendida como mezcla de sentimientos, razón, habilidades, imaginación, memoria y otros misterios”, dice que se refleja también en la capacidad de “aprender a aprender en todo momento, no sólo de libros, sino de la vida misma, de los sentimientos y de las emociones, de las experiencias, de las relaciones con la realidad”. (“El vuelo de la inteligencia”).


     Howard Gardner, en “Estructuras de la mente”, dice que la prueba de inteligencia que mide el Coeficiente Intelectual podría predecir la capacidad personal para manejar las cuestiones escolares, pero no podría predecir el éxito en la vida futura. Afirma que hay “evidencias persuasivas sobre la existencia de varias competencias intelectuales humanas relativamente autónomas” a las cuales llama “inteligencias”, con la convicción de que existen varias de ellas.


    Para Piaget, el adolescente es capaz de realizar operaciones formales, razonar acerca del mundo no sólo a través de acciones o símbolos aislados, sino calculando las implicaciones consecuentes de un conjunto de proposiciones relacionadas. El joven se vuelve capaz de pensar en forma completamente lógica y ordena su pensamiento. Mas Piaget ignoró “los pasos emprendidos para lograr otras competencias: la de un artista, abogado, atleta o dirigente político”,dice Howard Gardner. 


     José Bargas Díaz, Doctor en Ciencias, investigador del CINVESTAV y de la UNAM, en un artículo comenta las conversaciones sostenidas con el doctor J. M. Bower, quien alcanzó prestigio académico por sus estudios en neurocomputación y modelos matemáticos programados en un ambiente de simulación. En cierta ocasión, hace algunos años, comenzó una charla con la pregunta de Bower sobre cuál era el recurso natural más importante de un país. Bargas mencionó varios sin acertar la respuesta correcta, y Bower contestó: “la inteligencia humana … que para nosotros es una política de Estado”. (http://ciencias.jornada.com.mx/investigacion/ciencias-sociales-y-humanas/). 

     La inteligencia no respeta clases sociales, ni niveles de ingresos, razas o credos. En cualquier familia y donde menos se le espera, surge una muchacha o un muchacho sobresaliente. El papel de la Secretaría de Educación debería ser que no se desaproveche ese talento, que no se malogre, que sus vidas no sigan la ruta de la gente común, que se les dé la oportunidad de desarrollarse, de convertirse en personas útiles para la comunidad y el país.

     Como todo recurso natural, la inteligencia humana tiene que encontrarse y cultivarse. Bower reveló a Bargas que él era uno de los encargados de efectuar un programa llamado “la minería de la inteligencia”, CaltechPrecollegeScienceInitiative(CAPSI), para descubrir jóvenes inteligentes y literalmente “extraerlos” de su  lugar de origen. ¿De dónde van a salir los futuros científicos, tecnólogos, ingenieros innovadores, líderes políticos y emprendedores? ¿Por generación espontánea? ¿Al azar? Son cuestiones muy importantes para dejarlas a la casualidad.

     Muchos países requieren gente preparada y capacitada para resolver su progreso, e importan inteligencia, siempre creativa e innovadora, de cualquier parte del mundo. Es la “fuga de cerebros” que se concentra en las grandes empresas, laboratorios de prestigio y centros de investigación, especialmente cuando en sus países de origen no tienen estímulos ni reconocen sus capacidades. Es “el recurso natural más importante” y no aquello que todo mundo se disputa en el mundo de las grandes finanzas internacionales: el petróleo, el capital, las inversiones, el litio y otras cosas hoy en boga.

 

El nuevo espíritu de la educación:


INTERTEXTOS


 

Juan Fernando Romero Fuentes

La realidad que enfrentamos en nuestro estado, en el país y en el mundo, obliga a los profesionistas conscientes, responsables y comprometidos en su relación con la comunidad donde viven, a buscar diferentes formas de comprender el mundo y a imaginar posibles nuevos paradigmas para una enseñanza que trascienda. Esta  idea distinta de la tradicional, entiende la educación como una forma de conducir (ducere) fuera de (e), es decir, “extraer, aflorar, manifestar, educar” a los aprendientes en su interacción con el mundo, ¿Cómo puede ser esto posible, cómo puede logarse? A través de una Educación Relacional[i].

Se trata de una educación diferente a la que estamos acostumbrados: jerárquica, memorística, informativa, lineal, fragmentada, reduccionista, excesivamente racional y economicista. La obra que critica esa educación tradicional y fija al mismo tiempo las bases para una forma diferente de educar orientada hacia un nuevo paradigma educativo, fue escrita por Margarita Canal Martínez, Diana del Callejo Canal, Rebeca Hernández Arámburo, Octavio Ochoa Contreras, Beatriz Peredo Carmona y José Velasco Toro y fue publicada por IETEC Arana Editores y la Universidad Veracruzana en el 2011.   

El propósito expreso de la obra que se comenta es lograr una educación para convivir, para que el educador pueda relacionarse no sólo con el aprendiente, sino con sus pares, consigo mismo y con el mundo; esta es una las múltiples ideas que el libro presenta y que son resumidas en sus ocho tesis para resignificar el aprendizaje y la educación en el Siglo XXI. La primera de ellas define la interdependencia del macro y microcosmos y un nuevo sentido de la enseñanza: todo aprendizaje debe realizarse desde la perspectiva del saber de la complejidad del universo.

Se propone vincular al aprendizaje con la vida: se aprende para vivir y se vive aprendiendo. La tercera tesis precisa: el ser humano es esencialmente un sujeto aprendiente cuya capacidad de aprender emerge de sus raíces biológicas y su matriz cultural. La educación tradicional ha sido antropocéntrica, esta visión debe abandonarse y contemplar el aprendizaje desde una perspectiva que considere la interdependencia y relacionalidad del ser humano con todo lo existente.

La siguiente tesis define la circunstancia del mundo contemporáneo: es necesario educar para la incertidumbre y la probabilidad, para lo verosímil y lo inverosímil, y no para la búsqueda de verdades absolutas, como debería de haber quedado demostrado por la historia del siglo XX. El propósito de la educación que se propone, es promover la emergencia de procesos de aprendizaje dialógico basado en la complementariedad del intercambio de subjetividades.

La siguiente tesis es maravillosa, por completo opuesta a la rigidez de la actual: la educación y el aprendizaje del ser humano deben fomentarse desde una perspectiva centrada en la curiosidad, la imaginación, el gozo de vivir. Y la última tesis define con mayor amplitud los objetivos de la propuesta sobre el nuevo paradigma educativo: El  desarrollo de la humanidad requiere de aprendizajes que emerjan del tejido de la razón, la emoción, la sensibilidad y el espíritu humano. Es necesario un cambio paradigmático en la educación donde el pensamiento, la curiosidad y la sensibilidad se desenvuelvan en creatividad, y el ethos del cuidado y el balance armónico de los valores masculinos y femeninos sea fundamento de las relaciones del ser humano con la naturaleza y sus semejantes.

La articulación de estas propuestas educacionales se plantea a partir de referencias bibliográficas que estudian y desarrollan transversalmente a autores como E. Morin, Leonardo Boff, David Bohm, Francisco Gutiérrez, Werner Hesenberg, J. Krishnamurti, Humberto Maturana, Carl Sagan, Jorge Wasenberg, entre más de otros cincuenta autores.

Esta mirada diferente sobre el aprendizaje y la educación relacional se basa en una serie de principios: el de la interconexión e interdependencia que demanda el pensamiento activo y crítico para construir conceptos que se inserten en una arquitectura más amplia del conocimiento humano. En esta complementariedad y complejidad, el principio de la trascendencia recuerda tanto a Carlos Castaneda como a la física de la relatividad general: cada partícula de materia resulta ser un manojo de energía que vibra en el inmenso vacío. Cada ser humano, por su esencia, forma parte de todo lo existente.

El principio sistémico/organizacional lleva a los autores a concebir un Sistema de Aprendizaje de la Educación Relacional que sustituye los conceptos de planes y programas diseñados bajo una perspectiva lineal. Para poder levantar esta enorme construcción –es decir, este nuevo paradigma educacional- resulta necesario utilizar el principio de incertidumbre, ya que en un mismo espacio mental hay lógicas complementarias y excluyentes, tal y como lo ha contemplado el pensamiento oriental: la naturaleza es de índole paradójica y se manifiesta a través de contradicciones resueltas no dialécticamente, sino en la dialógica.

Para esta nueva educación relacional que se propone, es fundamental el nuevo rol del educador, la idea es la de un sujeto que tiene la misión de relacionarse cognitiva y emocionalmente con sus aprendientes para estimular en ellos experiencias de aprendizaje significativas para la vida. El principio de comunicación o de lenguaje total hace necesario modificar el carácter jerárquico tradicional para poner en marcha un intenso, consciente y profundo proceso de re-educación del educador. 

En la interpretación de los autores, el proceso educativo consiste en ayudar a la persona a extraer de sí misma sus naturales capacidades y cualidades humanas; tarea que convoca a la realización de actividades que coadyuven a que el sujeto construya su propio aprendizaje en interrelación con su entorno social y natural, y desde sus propios referentes y experiencias vitales.

La propuesta de esta Educación Relacional está aún en construcción; el desafío al futuro, precisan los autores, es avanzar en la implementación de propuestas concretas –como un sistema de estudios diseñado a nivel de doctorado realizándose en la ciudad de Xalapa, Veracruz- que contribuyan a la transformación educativa en países como el nuestro, y más allá.     

Xalapa, Ver. 2 de diciembre del 2013.

 

[i] Educación Relacional. Hacia un nuevo paradigma educativo. Margarita Canal Martínez, Diana del Callejo Canal, Rebeca Hernández Arámburo, Octavio Ochoa Contreras, Beatriz Peredo Carmona y José Velasco Toro. Puede ser encontrado en IETEC-Arana Editores, ubicada en Av. Ruiz Cortines N° 511 Xalapa, Ver. y en Tel. 814-1873.
 

Para realizar una investigación



Mario Jesús Hernández Pérez

Realizar un trabajo de investigación, no es una tarea fácil, pero esto no significa que sea una tarea imposible, sencillamente, como expresan Booth Wayne C., y otros autores, Cómo convertirse en un hábil investigador, Gedisa, Barcelona 2001; es un trabajo que necesita seguir ciertos pasos metodológicos, que guíen a quién tome la decisión de llevar a cabo este tipo de trabajo, con la certeza de que al final habrá llegado a desarrollar una investigación seria y que pueda servir a otros cuando sea consultado el resultado obtenido.

El primer momento se refiere a: ¿para qué hacer una investigación?, porque podría pensarse que únicamente se lleva a cabo un trabajo con estas características para satisfacer un ego personal. Sin embargo, es importante entender, que las investigaciones responden a las necesidades de las preguntas que nos hacemos o cuando intentamos resolver un problema; y que una vez obtenidos los resultados, estos sean de utilidad para las demás personas que se interesen en ese mismo tema.

Por ello, una de las cualidades que se deben adquirir como investigador, es la de escribir bien, así como se aprende a leer bien, también el arte de escribir denota ciertas características que se deben poner en práctica. No sólo escribir para recordar, sino también, escribir para comprender, escribir para ganar perspectiva, o para presentar la investigación realizada.

Y es que de acuerdo a los autores, cuando sabemos escribir correctamente, entramos en una conversación unipersonal con cada actor que tiene la oportunidad de conocer lo publicado de la investigación. No es algo sencillo que otras personas entiendan lo que pensamos, lo que se quiere decir en cada escrito, en cada manuscrito, en un artículo, en una revista.

Quizás muy pocas veces, entendemos ese rol social de aquél que escribe y del otro que lee. Por lo tanto, el resultado de escribir una investigación, se debe realizar, no sólo buscando que quién lea encuentre un entretenimiento, sino que pueda alcanzar un beneficio práctico, que le dé la posibilidad de comprender y que a la vez, le genere un nuevo conocimiento con el resultado de lo que se ha escrito.

Así, una vez que se adquiere ese arte de bien escribir, los autores consideran importante, la forma como se debe de elaborar un proyecto, y considerar siempre la posibilidad del trabajo grupal, puesto que, de esta forma se enriquece la investigación que se realiza.

También es importante, que una vez elegido el tema de investigación, de una manera general, se debe ir acotando el tema para delimitarlo, lo que los autores llaman restringirlo, pues así, no existirá la posibilidad de perderse en lo que se  pretenda hacer.

Posteriormente, es necesario que se elaboren preguntas, que nos lleven a identificar, particularidades y contextos totales, así como, su historia y sus cambios, sus categorías, características, sobre el valor que las preguntas pueden tener dentro de cada uno de los contextos posibles. Asimismo, se considera que las preguntas puedan guiarnos hacia el significado de lo que se desea investigar o simplemente nos ubiquen en el nombre del tema, y sugiera o motive nuevas preguntas.

Y es que, después de las preguntas, se deben estructurar los problemas de la investigación. Para Booth, los problemas pueden ser “prácticos” y “problemas de investigación”, los primeros surgen de una situación común, mientras que los segundos se definen por un rango estrecho de conceptos; además que se deben considerar los costos inmediatos que éstos dejan, y que van desde los económicos, sociales, personales, etc. Del mismo modo, afirma, que se debe entender, que la investigación realizada se debe contextualizar como “pura” o “aplicada”, y que tiene que ver entre lo que se “quiere saber”, o lo que se “quiere hacer”.

Otro de los aspectos relevantes que no se deben perder de vista, y que mencionan los autores, es que las preguntas planteadas, nos deben de llevar a las fuentes que sustenten documentalmente y teóricamente la investigación. En este sentido, la información es posible que se obtenga en bibliotecas, en guías de investigación, en bibliografías especializadas, o en su caso obtenerla de personas.

Asimismo, mencionan que las fuentes de la investigación pueden ser primarias, secundarias y terciarias, y que van de acuerdo al contexto en el cual se ubica cada una, siendo las más importantes las primarias, sin dejar de considerar a las dos restantes, pues las primarias son la investigación en si. Por ello, es relevante considerar, la actitud crítica con la que se lean las fuentes, evaluarlas, tomar notas, documentar correctamente la bibliografía, contextualizarlas.

La tarea del investigador no es simple, pero debe tener la dedicación de quién realiza esta actividad, y se sugiere que no se lleve a cabo de manera solitaria, sino de manera grupal, para enriquecer las opiniones, comentarios y críticas, sin duda un gran reto el que se adquiere desde el inicio hasta el final.

Comentarios y sugerencias: mariojesushp@gmail.com

Poemas


 

Juan Hernández Ramírez

Premio Nacional Nezahualcóyotl de

Literatura en Lenguas Indígenas


 

VOCES DE LA NOCHE


 

                       La noche baila

una danza

en el lado obscuro de las sombras.

 

            Yo, estoy aquí,

en la orilla del monte y la ciudad,

junto a la piedra viviente

que es  una voz inerte y lejana.

 

           Estoy en el fuego hirviente

con las manos en la negrura

y los dedos húmedos

de tus senos,

tus muslos,

tu voz.

 

           Estoy solo,

no puedo verte,

           pero tu voz es lluvia

golpeando el resplandor de la noche.

 

¿El amor?

¿Por qué el amor

es un viento que nubla las hojas

y se esconde detrás de la luna.?

 

         Se mojan  mis ojos en tu voz

escondiendo las palabras

en las heridas de la soledad.

 

 

MANZANAS VERDES


 

Te nombro

y vives en el espejo de mis venas.

Te nombro

y vibras bajo la piel

de mi nombre.

 

Existimos

porque nos vamos nombrando,

la moneda de oro no importa

si el vino está en  la copa

que hace de la sombra una luz.

 

Te nombro

y apareces entera

en la cáscara donde pululan

las luces

de un misterioso amanecer

 

Desnudo tu nombre

en el bracero del deseo

y  los lirios de tu piel

se inundan

con el olor de manzanas verdes

 

DESNUDA TU VOZ


 

Tengo un ramillete de luz

entre las manos

y un arroyo que se incendia

al tocar tus senos

en la penumbra de la llamarada.

 

Tócame con tu ropa íntima,

desnuda tu voz

ante mis ojos

y deja que la marea

se rompa entre las sábanas.

 

Arráncame la última astilla de agua

de este nudoso tronco,

has que del fogón brote

el manantial de cocuyos

para alumbrar la noche.

 

 

“LA PATRIA ES PRIMERO”


 

 

                                                Wilfrido Sánchez Márquez

Miembro de número de la Sec. Veracruz

de la Academia Mexicana de la Educación A. C.

 

Han transcurrido 75 años desde aquel glorioso 18 de marzo de 1938. Los hechos acaecidos en esa fecha y en los días inmediatos, son inolvidables, aleccionadores e intensamente formativos de la personalidad social de muchos compatriotas, particularmente de quienes tuvimos la fortuna de haberlos vivido y de haber sido, en cierta medida, copartícipes y testigos presenciales de aquellos acontecimientos importantísimos para el devenir histórico de nuestra Patria.

 

Los alcances de aquel documento histórico y el llamado del entonces Presidente de la República Gral. Lázaro Cárdenas del Río para que pueblo y gobierno juntos  enfrentaran las amenazas y las insolencias de las poderosas compañías inglesas, holandesas y norteamericanas, desencadenaron en toda la nación reacciones jubilosas y unánimes de apoyo al primer mandatario por su valiente y patriótica determinación de rescatar, para el bien de México, el control de la explotación y el usufructo de los yacimientos petrolíferos.

 

Las respuestas del pueblo al llamado presidencial fueron de tal naturaleza y magnitud que aún en la actualidad constituyen ejemplos vivos e imperecederos de civismo, de unidad nacional, de mexicanidad y patriotismo auténticos, de confianza mutua entre el pueblo y sus gobernantes, de ejercicio pleno de nuestra soberanía nacional, de dignidad, de autodeterminación y de rechazo a los intentos de injerencia e intromisión extranjera en asuntos de la competencia exclusiva del estado mexicano.

 

Continúan siendo admirables y dignos de encomio: el desempeño consciente, responsable y organizado de los miembros del Sindicato de Trabajadores Petroleros antes y después del acto expropiatorio, la participación entusiasta del pueblo en la gigantesca y vibrante manifestación de unidad nacional en torno al gobierno de la república, efectuada el 23 de marzo en la plaza de la Constitución y las espontáneas y conmovedoras aportaciones de dinero y en especie entregadas por niños, jóvenes y adultos de todos los estratos sociales, como contribución voluntaria para el pago de la llamada “deuda petrolera”.

A tres cuartos de siglo, el proceso de independencia económica iniciado por el general Lázaro Cárdenas y continuado por el licenciado Adolfo López Mateos, prácticamente se ha estancado y revertido; parece que los ideales históricos de redención nacional ya no tienen vigencia. Ahora las cosas suceden al revés y los acontecimientos apuntan hacia el retroceso. En la actualidad, somos económica y administrativamente más dependientes del exterior; se imponen al pueblo sacrificios económicos inauditos para pagar deudas que no son suyas y también se encubre y protege a funcionarios corruptos, a banqueros, empresarios y especuladores voraces, causantes directos del desastre nacional; se fomenta la cultura de la mentira; se hipotecan las utilidades futuras de la industria petrolera nacionalizada; priva un ambiente de desconfianza entre gobernadores y gobernados; el proyecto histórico de país por el que lucharon Hidalgo, Morelos, Juárez, Zapata y Cárdenas y se  inmolaron millones de compatriotas, ha sido suplantado por un proyecto neoliberal, amañado y paradójicamente denominado: “reforma energética”.

 

El estado de crisis económica, social, política y moral en el que estamos inmersos, nos induce hacia el ingrato destino de ser protagonistas de la antihistoria positiva del pueblo mexicano.

 

Sr. Presidente de la República, C.C. Gobernadores, señores Senadores y Diputados, los bienes de México y de cualquier Estado soberano no se negocian ni se venden.

 

Compatriotas: no permitamos que funcionarios insensatos e irresponsables contravengan  la consigna contenida en el axioma del Héroe Nacional Gral.  Vicente Guerrero: “LA PATRIA ES PRIMERO”

 

Xalapa, Veracruz, diciembre de 2013

 

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EL RENCOR


 

Joel Hurtado Ramón

 Sebastián Alberoni es Ingeniero en Sistemas de Información y experto en manejador de contenidos Microsoft Content Management Server egresado de la Universidad Tecnológica Nacional, regional Buenos Aires, Argentina.

Graduado en 5 años como mejor promedio, ningún final desaprobado en toda la carrera, ha dado un giro inesperado a su exitosa profesión convirtiéndose en un excelente terapeuta y sanador.  Considera que estos tiempos que estamos viviendo son únicos. El cambio planetario se está acelerando más y más, y cada vez más seres emprenden su camino hacia la unidad, hacia el Ser.

También afirma que   ante una situación de conflicto, cuando el otro nos dice o nos hace algo que no nos gusta, tendemos a quedarnos con rencores, y nos suele costar mucho esfuerzo el poder dar vuelta la página de verdad. Si estamos transitando o intentando transitar un camino espiritual, puede ser que nos intentemos autoconvencer de que ya no guardamos ningún rencor hacia nada ni nadie, podemos llegar a sentir que es así, pero luego de un tiempo vemos que ante cualquier cosa mínima que nos haga recordar a dicho evento o a dicha persona, el rencor vuelve a aparecer. La egolatría y el rencor van de la mano. El ego es el principal enemigo de la humanidad han afirmado los maestros de sabiduría.

Una visión muy novedosa, sumamente simple y que nos puede ayudar mucho, es darnos cuenta de que si guardamos rencores, si nos quedamos con resentimientos, somos nosotros los principales perjudicados. Si tengo esos sentires en mí, los sentiré directamente en el cuerpo, muy probablemente como un bloqueo o sensación fuerte de incomodidad en el plexo solar, que es justamente el centro energético o chakra relacionado con las emociones, que se ubica un poco por encima del ombligo.

Si no soy consciente de esto, si no practico la autoobservación, puedo alimentar aún más estos sentires con mis pensamientos: pensamientos que justifiquen y lleven a más rencor y más separación, pensar en lo mal que hizo esa persona, en cómo pudo hacerme eso, pensar que nunca más quiero volver a acercarme a esa persona, etc. Llegados a ese punto, el malestar que sentiremos puede ser muy notorio. No solo se sentirá esta incomodidad en nuestro plexo solar, estas emociones y pensamientos disonantes también drenarán nuestra energía vital. En definitiva y en palabras simples, quedaremos hechos “un trapo de piso”. Muchas enfermedades son consecuencia de estos sentimientos negativos.

Al hacernos conscientes de esto, nos daremos cuenta del poderoso hecho de que si de verdad soltamos los rencores, si de verdad aceptamos la situación y podemos ver al otro más allá de la ofensa, los principales beneficiados seremos nosotros, porque volveremos a sentir paz, volveremos a sentirnos libres por dentro, nuestro cuerpo se volverá a sentir relajado, ya no habrá bloqueos, nos sentiremos nuevamente con la presencia y la energía vital activa en todo nuestro cuerpo, especialmente en nuestro corazón. Tendremos más ganas de vivir, sentiremos dicha, entusiasmo, volveremos a estar conectados con nuestra Esencia.

Desde este nuevo lugar, será mucho más fácil comenzar a sentir verdadera aceptación hacía el otro y hacia la situación que nos tocó vivir. Entonces, además de ser un regalo para mí, también será como consecuencia un regalo para el otro. Si por el contrario, hubiéramos encarado esta situación sólo desde el esfuerzo de querer aceptar al otro inspirados en el común conocimiento de que “perdonar es algo bueno”, sería un enfoque muy noble, pero que nos puede costar muchísimo esfuerzo, esfuerzo que puede terminar siendo infructuoso.

Desde este nuevo lugar, como se explica en la técnica del Ho’Oponopono, también podré ver más fácilmente cuáles fueron las causas internas mías que me ayudaron a vivir esa situación, o que me hicieron sentirme tan dolido con dicha situación. Generalmente las cosas nos pasan, y hay otro u otros involucrados, pero a la vez los dolores se aumentan por heridas no sanadas de nuestro pasado. Entonces estos hechos nos pueden ser de gran utilidad para autoconocernos mejor, para sanar y abrazar cuestiones pasadas. Desde esta visión el otro termina siendo un facilitador que nos puede estar mostrando algo a sanar.

Todo esto no significa que no podamos sincerarnos con la otra persona, decirle que su actitud nos ha hecho sentir mal, que nos hemos sentido heridos, que su obrar nos parece demasiado fuerte, que no esperábamos eso de ella/él, que nos damos cuenta de que nuestro dolor puede en parte verse aumentado por nuestras propias heridas del pasado, pero que de todas formas duele, o lo que sea. Por el contrario, el consejo es intentar siempre decir lo que sentimos, compartirlo con el otro, abrirnos al otro, tratando de que sea lo más posible desde el corazón. Es el miedo el que nos hace creer que es mejor cerrarnos y no decir nada, y es el Amor el que nos ayuda a abrirnos y compartir.

Puede ser que al sincerarme, sea la otra persona la que se ofenda. Hay personas que no tienen reparo en decir o hacer cosas fuertes, pero que no toleran escuchar el retorno. Además, ofenderse en esas instancias suele ser un mecanismo de defensa para evitar sentir remordimiento o hacerse cargo de las propias acciones. En ese caso, será el viaje de la otra persona el trabajar sus rencores. Pero si nosotros hacemos nuestro trabajo y podemos soltar nuestros rencores, es muy posible que se dé una nueva instancia en la que sea el mutuo entendimiento, la mutua comprensión, la que triunfe. Solo es cuestión de darle a las situaciones el tiempo necesario. Y según han dicho los sabios y maestros, el tiempo es, en últimas, parte de la ilusión, como así también la separación.

No nos aflijamos si de todas formas más adelante los rencores afloran de nuevo. En ese caso podremos aplicar de nuevo esta visión sanadora. Generalmente vamos creciendo en espirales ascendentes, pareciera que volvemos a pasar nuevamente por lo mismo, pero siempre estamos avanzando, sanando y evolucionando.

 

La Asociación Civil ROBERTO BRAVO GARZÓN


Educación y Sociedad.

Academia Mexicana de la Educación, A. C.

Sección Veracruz

 

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Javier Ortiz Aguilar.

 

 

Los grupos humanos tienden fácilmente a olvidar. Esta característica humana se acentúa en los tiempos actuales. El problema desgraciadamente no es irrelevante. Olvidar implica perder conciencia de la temporalidad. Y en la medida de esa pérdida es el grado de deshumanización, en cuanto el hombre por definición tiene como característica definitoria la historicidad: memoria y proyecto.

            Nuestra ciudad capital es imposible percibirla en su totalidad sin la presencia de la Universidad Veracruzana. Esta institución de educación superior, no sólo trasmite y recrea el conocimiento y las artes, forma los cuadros de dirección social y los profesionales que han puesto su saber en  la modernización de la vida veracruzana. Pero también su difusión y extensión cultural que han transformado Jalapa en un polo de vida cultural de reconocimiento nacional. La Orquesta Sinfónica, la Compañía Titular de Teatro y la Editora de la Universidad, Instituciones donde interviene significativamente el Dr. Roberto Bravo Garzón.

            No olvidar, organizar creativamente la memoria es a mi juicio una necesidad para todo universitario, y sin duda para la sociedad jalapeña. Esta es la importante tares que emprenden familiares y amigos del intelectual, el científico social y el político Dr. Roberto Bravo Garzón. Ellos fundan el 8 de julio de 2013 La Asociación Civil ROBERTO BRAVO GARZÓN y la han presentado públicamente el pasado 16 de noviembre en el Paraninfo del Colegio Preparatorio de Jalapa.

            El Consejo Directivo queda constituido por Rosaura Citlalli Bravo Reyes, Presidenta; Raúl Cortez García, Secretario; Emilia Verónica Herrera García, Tesorera; y como vocales, Laura Bravo Reyes y Raúl Romero Ramírez. El invitado especial fue el Dr. Luis Hernández Palacios, quien pronuncio un emotivo y conceptuoso discurso. Aquí señala el carácter multidimensional de Bravo Garzón y su obsesión por la libertad y la dignidad humana, y bajo el espíritu renacentista es un hombre de transformación.

            Los miembros del Consejo directivo también disertaron sobre la personalidad y obra del homenajeado. Laura Bravo Reyes subraya en su intervención la capacidad educadora de su padre en la formación de su familia. El fundamento de su percepción ética, dice, son los valores extraídos de la historia nacional. Raúl Cortez, además de señalar su humanismo y su visión progresista, nos recuerda que Bravo Garzón desconcentra la Universidad Veracruzana y es precursor de una necesidad insoslayable, la producción de bioenergéticas, mediante la institucionalización de un centro de investigación interdisciplinaria y su participación como investigador. En cuanto a Raúl Romero menciona los principios de la asociación y su interés por vincularse a instituciones educativas, asociaciones sociales e institutos que lleven a cabo la gran tarea de difundir el pensamiento social, político, económico, estético y humanista que fortalezca los lazos de identidad en la sociedad plural del siglo XXI. Por su parte Citlalli recuerda su formación multidimensional y su actitud progresista de su padre. Señala también los compromisos y tareas de la nueva organización.

            Si la Asociación logra recordar y proyectar el pensamiento y la práctica del Dr. Bravo Garzón, entonces podemos esperar racionalmente una modernización universitaria, vinculada a valores y a las necesidades que la globalización presenta.