lunes, 7 de noviembre de 2016

El amor duele


María Teresa Camarena tamariz

DICEN QUE EL AMOR SI DUELE NO ES AMOR
Pero quien ha amado con tanta intensidad, entiende que la persona que ama hace a un lado sus aspiraciones personales por hacerlas en pareja, ese amor de entrega irracional que transpira por cada célula del cuerpo, es un amor que duele en lo más profundo del ser.
La escritora y poeta Ely Núñez y Valdez, hoy presenta su obra “El amor duele” es una selección de poemasinspirados sobre el amor y desamor de diversos autores, interpretados por esa voz magistral y única del “Ángel de la poesía” que es la declamadora número uno de México.
Hablar de cinco décadas de la escritora y poeta Ely Núñez y Valdez, “El Ángel de la poesía” no es fácil, encontrar entre lo maravilloso de su carrera esos momentos mágicos para compartirlos con ustedes es hacer una revisión minuciosa de su vida, por lo que haremos una reseña de cada uno de los roles más importantes que ha tenido.
1 EMPEZAREMOS COMO ESPOSA Y MADRE
Se casó con Héctor Román perdidamente enamorada sentimiento que a la fecha aflora en su corazón, músico de profesión y artísticamente se complementaron, ella en la declamación y el en el canto y juntos por muchos años, presentaron su espectáculo por toda la república y el extranjero, separando siempre la parte artística de la familiar, de este matrimonio procrearon tres hijos; Ely del amor que pusieron así porque nació un 14 de febrero Héctor Román y Héctor Fabián.
Los dos primeros con sus decesos en circunstancias diferentes, les dejaron un profundo dolor a sus padres,  la pequeña murió a los dos años de edad y Héctor Román por secuelas de un fatal accidente que duraron por más de veinte años, en este periodo Ely como una madre abnegada y cariñosa así como Héctor Román su hermano y su familia le prodigaron el respeto y el amor por la vida que el destino le quito, siempre agradecida con Dios por sus tres hijos maravillosos.
2 COMO ESCRITORA
Viene de dos generaciones de reconocidos poetas, su padre Ángel Núñez y Beltrán y su Abuelo Jesús Núñez y Domínguez, y como cita en su cuento “A Destiempo” el autor Sergio Galindo le fabricaron sus inicios en la carrera literaria ya que le fomentaron el compromiso, la entrega por la poesía y el buen hablar en público en ese ambiente de las letras.
A partir de los ocho años la escritora y poeta Ely Núñez y Valdez encuentra ese hilo entre la poesía sus sentimientos y su pluma y se empieza a construir dentro del arte literario enfocado más a la poesía.
Realizo estudios académicos:
En la Normal Veracruzana
Facultad de letras Españolas de la UV
Facultad de Idiomas de la UV
Facultad de Música, donde estudio piano solfeo y armonía.
En la academia de arte dramático “Andrés Soler”, donde estudio teatro y dicción
Instituto Nacional de Bellas Artes, estudio la maestría en arte con estudios en declamación,oratoria y actuación.
Diplomados en Estados Unidos y Canadá en su lengua de origen
Actualmente es socia del club “Escritoras de Xalapa A.C.”
Su mayor logro, es estar vigente por más de cinco décadas y difundir personalmente su obra, ha escrito siete libros y uno está en proceso de edición, hoy presenta su cuarto CD “El amor duele” que interpreta poemas de diferentes autores.
3 COMO DECLAMADORA
Es la primera declamadora de México, a los ocho años que se inicia en las letras y en la declamación, su mentor fue don Manuel Bernal un excelso declamador.
Con su personalidad única ha declamado más de mil poesías entre ellas algunas de su autoría actualmente en su repertorio tiene memorizadas más de doscientas, nosotros tenemos la culpa ya que siempre le pedimos las mismas poesías que son del gusto de los asistentes a sus eventos.
A partir de su libro número cinco se genera un cambio que refleja una mayor madurez como escritora, declamadora y mujer incorporando a su repertorio poesías eróticas.
Su presentación más importante el 27 de abril de 1966 en Bellas Artes, fecha conmemorativa para que en forma ininterrumpida por más de cinco décadas presente su programa artístico en su ciudad natal, con más de mil recitales dentro y fuera del país, cautivando con su profesionalismo, su personalidad y voz a todas las generaciones, desde los niños, jóvenes y adultos que desconocen o conocen su trayectoria.
Ha recibido más de cincuenta homenajes de diversos gobiernos estatales, municipales, dependencias, clubes, peñas, academias de arte y asociaciones.
Incursiono en el periodismo, la radio y la televisión, la escritora y poeta Ely Núñez y Valdeznació en un ambiente de escritores muy profesional, que se refleja en el cuidado de todos los detalles coordinándose con su equipo de producción desde el vestuario, escenografía y programa por eso llena con su presencia los escenarios.
4 COMO MAESTRA
La escritora y poeta Ely Núñez y Valdez se dedicó hasta la fecha a la docencia en este ámbito para todos sus alumnos es la Maestra Ely Núñez, una de las anécdotas importantes de la escritora y poeta Ely Núñez y Valdez fue cuando estaba en un recital en uno de los auditorios de la Universidad Veracruzana y entraron estudiantes activistas con pistola en mano y de pronto se escucha un grito – A la Maestra Ely Núñez déjenla salir-, indicación que se acató de inmediato.
Actualmente está preparando su equipaje, para partir a Argentina y representar a México en el congreso Internacional de Poetas, a fines del próximo mes de Noviembre.
Es por toda su trayectoria de más de cinco décadas su bagaje artístico y cultural la escritora y poeta Ely Núñez y Valdez “El Ángel de la poesía” un ser excepcional y único.
Gracias Ely por permitirme estar contigo en tu evento y también comparto esa afirmación “El amor duele”

Presentación del CD de poemas“El amor duele”


Filosofar para crear; crear para transformar el mundo


Manuel Fernández Téllez

Imagino al hombre primitivo corriendo por las inmensas estepas, aterrorizado por las horripilantes fauces y los feroces gruñidos de las gigantescas bestias salvajes. Imagino la zozobra, el temor, la angustia que habría de producirle la inmensa oscuridad después del día; el súbito esplendor del cielo al amanecer o las frías gotas de lluvia sobre su rostro.
Lo imagino más tarde, cuando escapando del peligro de la muerte cobijaba sus miedos y temores bajo las ramas de un frondoso árbol o en interior de una caverna. Ahí en la inmensidad del silencio- con seguridad- llegaría hasta sus oídos el sonido producido por el aletear de las aves, del agua que corre por un río cercano y el ruido de las plantas producido por el viento. Sin duda, en ese estado, el cerebro del hombre estaba muy lejos de poder dedicarse a la interpretación del porqué sucedían esas cosas. La premisa fundamental era: sobrevivir.
En otra época, miles de años más tarde, el hombre gracias al trabajo ha logrado domesticar algunos elementos de la naturaleza. Gracias al uso del fuego y del hierro ha logrado crear una extensión de sus extremidades y con ello se ha convertido en un gigante de la naturaleza. También gracias a la domesticación de los animales y el aprovechamiento de sus carnes, leche y pieles ha logrado vencer el hambre, el frío, la inseguridad y al mismo tiempo, sin darse cuenta, sin proponérselo, ha fortalecido y desarrollado su cerebro. Inconsciente, lenta pero irreversiblemente va convirtiéndose en Homo Creator.
Sin duda, en estos dos pasajes diametralmente opuestos, la curiosidad y la admiración del hombre no estaban ausentes, sólo que, en ese momento, las condiciones adversas que le rodeaban impedían su desarrollo.
Solo años más tarde, cuando sus necesidades primarias están satisfechas de alguna manera, el hombre tiene la oportunidad de detenerse en un momento de su azarosa vida para ver el mundo con otros ojos, para maravillarse con el espectáculo del firmamento infinito y preguntarse: ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Qué es la muerte?
De manera esquemática podría afirmarse que en ese momento el hombre empieza a filosofar, a buscar una razón a su existencia y la del mundo que le rodea.
En todo este proceso ha sido la admiración y la curiosidad, acompañada casi siempre de la creatividad y la fantasía estimuladas por la necesidad lo que ha permitido a la humanidad desarrollarse con plenitud, lo que le ha orillado a conocer el mundo que le rodea y conocerse a sí misma.
La búsqueda de una justificación al porqué de las cosas, es lo que inclinó a los hombres más destacados de las diversas épocas por las que ha transitado la humanidad ha dedicar todo su tiempo, toda su capacidad e inteligencia en este cometido. La interpretación, justificación y presentación de los fenómenos y sus causas, no hay que olvidarlo, siempre ha estado y estará ligado a los intereses que los hombres representativos defienden y ponderan.
Por ello no es sorprendente que durante siglos la filosofía sirviera para adormecer la imaginación, la creatividad y la fuerza transformadora de los pueblos.
La humanidad ha pagado caro su deseo de alcanzar el conocimiento. En este transitar lento y doloroso la ignorancia y la cultura han enfrentado fiero combate. A veces la oscuridad domina a los pueblos haciéndolos esclavos de quienes utilizan el manto de la ignorancia, los prejuicios y los dogmas para acrecentar sus riquezas y aplastar a quien se oponga a su ambición. A veces la luz del conocimiento, el espíritu creador se abre paso entre el pantano de la ignominia; entonces los pueblos avanzan, crecen, se fortalecen, se encuentran así mismos.
Hoy a siglos de distancia de que el primer hombre se cuestionara sobre su razón de hacer y ser en el mundo sigue prevaleciendo una corriente de pensamiento, una clase social inhumana y salvaje empeñada en cercenar, en asesinar el intelecto humano; en impedir el desarrollo evolutivo de la sociedad, del hombre.
Hoy la globalización neoliberal en su papel de exponente mayor del capitalismo, de instrumento de dominación económica y política de los pueblos nos habla, pretende convencernos de la muerte de las ideologías, del fin del debate ideológico.
Los defensores de la globalización neoliberal nos hablan de modernidad, de integración, de desarrollo; pero olvidan mencionar que sus beneficios sólo son accesibles para una reducida minoría de privilegiados en tanto a millones y millones de seres humanos les toca, con su hambre, su miseria, con su vida; pagar los excesos y privilegios de los capitanes del capitalismo salvaje.
Sin duda, producto de la Revolución científico- técnica- el hombre ha logrado extender sus manos y sus pies con las máquinas, los automóviles, los aviones; la televisión, el cine y el vídeo son una extensión de sus ojos; la robótica, la informática son excelentes instrumentos que cada vez con mayor intensidad reemplazan el trabajo del hombre; por su parte el Internet está revolucionando y acelerando la forma de relacionarse de la sociedad y de manera especial de las nuevas generaciones.
Sin embargo el desarrollo de las ciencias y la tecnología no ha logrado - ni logrará- crear una máquina capaz de sentir y pensar como el hombre. La ciencia y la tecnología no podrán revertir la pobreza y la ignorancia mientras el móvil sea la especulación, el consumismo y el mercado; razón de ser y de existir de la globalización neoliberal.
El portentoso desarrollo cibernético hoy nos sorprende y maravilla al igual que hace millones de años las fieras salvajes atemorizaban y sorprendían al hombre primitivo. Como nuestros ancestros debemos pasar de la admiración al análisis, al entendimiento y la transformación del mundo que nos tocó vivir.
La vorágine económica, ideológica y política del momento exige imaginación, conocimiento y creatividad para enfrentar y transformar la realidad dolorosa y cruel en una más humana, más digna de vivir.

La filosofía se convierte así en gigantesca y poderosa arma de los pueblos para combatir a quienes desean continuar avasallando el pensamiento y el desarrollo humano. Es hora de recordar y aplicar las ideas del genial maestro del proletariado internacional, Carlos Marx: La filosofía debe ser un instrumento no sólo para contemplar el mundo sino para transformarlo de manera creadora.

EL TIEMPO Y LAS INSTITUCIONES EN LOS ENFOQUES DEL NUEVO INSTITUCIONALISMO



No se trata solamente de saber cuál es la mejor constitución;
es necesario ver cuál es la más practicable, de aplicación fácil
y  que más se acomode a los Estados.

Aristóteles, Libro Sexto de La Política. 

Noé Hernández Cortez

Resumen
En el presente documento de trabajo analizo la forma en que las distintas vertientes del nuevo institucionalismo explican el origen, la permanencia y el cambio de las instituciones destacando sus contribuciones, limitaciones y posibles complementaciones. En primera instancia la denominación ‘nuevo institucionalismo’ hace referencia a un corpus teórico compuesto de distintos enfoques para el estudio de las instituciones (Peters, 1998). Así, mi argumentación se concentrará en estudiar los supuestos básicos de los distintos enfoques del nuevo institucionalismo sobre las relaciones entre el tiempo y las instituciones. Para fines de nuestra exposición delimitaremos en tres los enfoques sobre el nuevo institucionalismo, por ser los más representativos en la ciencia política, a saber: el institucionalismo histórico, el institucionalismo en la teoría de la elección racional y el institucionalismo sociológico (Hall, 1996; Peters, 2005). Cerramos nuestra exposición con un conjunto de consideraciones finales en donde argumentaremos que estos enfoques se complementan en las estrategias metodológicas para la investigación empírica, que dan cuenta de la compleja realidad política, en concreto de la realidad política latinoamericana.

Abstract
In this paper I analyze how the various aspects of new institutionalism explanation of origin, permanence and change of institutions emphasizing their contributions, limitations and potential complementarities. At first, the term refers to a body composed of different theoretical approaches to the study of institutions (Peters, 1998). Thus, my argument will focus on studying the basic assumptions of new institutionalism approaches on the relationship between time and institutions. For purposes of our discussion to fall into three approaches to new institutionalism, being the most representative in political science, namely historical institutionalism, the institutionalism in rational choice and sociological institutionalism (Hall, 1996; Peters, 2005). We close our discussion with a final set of considerations, which argue that these approaches are complementary in the methodological strategies for empirical research, which account for the complex political reality, particularly in Latin America political reality.
El viejo y nuevo institucionalismo
Es conocida la fascinación por el estudio de las instituciones en el pensamiento político de Occidente. En el mundo antiguo Aristóteles articuló su clasificación de las formas de gobierno a partir de las constituciones que coleccionó.[1]Digamos que atendió el problema de lo que ahora conocemos como diseño constitucional. Además, Aristóteles observó que no sólo era la estructura constitucional lo que determina la forma de gobierno, sino también las virtudes de los hombres.[2] Así, el señorío político de hombres libres e iguales,  representa la forma de gobierno ideal que cubre los requisitos del prudente término medio de su clasificación de gobiernos. Hay que advertir que Aristóteles esboza la relevancia de la estructura (diseño constitucional) y la agencia (las virtudes).
En nuestro debate actual sobre las instituciones, cobra interés saber las ideas que sobre las instituciones se generan en torno a lo que se denomina como ‘nuevo institucionalismo.’  Guy Peters introduce el debate sobre las distintas vertientes del ‘nuevo institucionalismo,’ como un problema en la tradición de las ciencias sociales con respecto a las articulaciones entre estructura y agencia. El debate de Peters sugiere una lectura atenta sobre la importancia del cambio en las instituciones, es decir, el papel que juega el tiempo en la permanencia o cambio institucional. En otros términos, la consideración del tiempo nos lleva a preguntarnos sobre las distintas soluciones que formulan los tres enfoques aquí estudiados, con respecto al tema del origen, permanencia y cambio en las instituciones, ya sea que se encuentre el énfasis en la agencia o bien en la estructura, pero cabría también una tercera posibilidad la relación equivalente entre agencia y estructura.
Nuestra primera advertencia para abordar estas cuestiones es de carácter semántico, pues el término nuevo institucionalismo implícitamente nos lleva a considerar la noción de un viejo institucionalismo. La distinción entre el viejo y el nuevo institucionalismo lo podemos conceptualizar en los siguientes rasgos distintivos que definen a cada uno: el viejo institucionalismo se concentró en el estudio de la arquitectura jurídica de las instituciones, siendo proclive al estudio de las constituciones, asimismo su vertiente de interpretación tendía hacia el holismo, poniendo énfasis en el estudio de las estructuras. Por otra parte, el nuevo institucionalismo pone el acento en el estudio de las reglas formales e informales, la relación dinámica entre agencia y estructura, metodológicamente tiende al constructivismo y coloca en su centro de investigación la noción de cambio institucional. Para Philip Selznick (1996) la diferencia radical entre el viejo y el nuevo institucionalismo reside en la concepción de lo institucional, mientras que el viejo institucionalismo de corte sociológico se concentraba en los problemas concretos de la estructura legal de las organizaciones que configuran a una institución -por ejemplo la organización industrial de la sociedad-, el nuevo institucionalismo ha producido una abstracción del mundo político, formalizando el estudio de las instituciones.[3] Siguiendo esta línea argumentativa, Arthur L. Stinchcombe (1997) señala que las virtudes del viejo institucionalismo consistían en su conocimiento práctico de las instituciones concebidas como organizaciones, es decir, tenía un conocimiento sustancial  de las instituciones. En cambio, argumenta Stinchcombe, el nuevo institucionalismo analiza solo la variabilidad de una muestra de instituciones, no concentrándose en el estudio práctico de la singularidad de las mismas.
El institucionalismo histórico
El historiador francés Fernand Braudel,[4] máximo representante de la Escuela Histórica de los Annales, concibió la idea de que las estructuras del capitalismo se constituyeron a través de una larga duración (longue durée), por ejemplo la estructura de mercado ha prevalecido a través del tiempo hasta nuestros días. No obstante, en esta trayectoria de larga duración aparecen eventos de carácter político o económico que Braudel llama “episodios”. La larga duración es la permanencia y los “episodios” son los eventos que ocurren en el proceso de la larga duración. Esta idea de Braudel a mi parecer está implícita en el institucionalismo histórico. Lo que en el lenguaje del institucionalismo histórico se conceptualiza como “trayectorias” es lo equivalente a la noción de “larga duración”; y la concepción de las “coyunturas críticas” [5] es lo semejante a lo “episódico”. El propósito de esta analogía entre la noción de historia de Braudel y el institucionalismo histórico, es justamente destacar la preeminencia que se le presta al tiempo de los historiadores (Sewell, 2006) en el institucionalismo histórico. Pertenecen al institucionalismo histórico, que estudia el nivel macrohistórico, una vieja tradición historiográfica que como apunta Karen Barkey (2008), se compone de una genealogía que abarca: “desde los viejos maestros, como son Herbert Spencer, Karl Marx y Max Weber, a la generación de los académicos historiadores europeos, como son Norbert Elias, March Bloch, Fernand Braudel, E.P. Thompson y Michel Foucault, a los americanos, como son Reinhard Bendix, Barrington Moore, Charles Tilly, Immanuel Wallerstein y Theda Skocpol, otros brillantes practicadores de los estudios macrohistóricos son Thomas Ertman, Rogers Brubaker, Kathleen Thelen y Paul Pierson, entre otros”. Considero pertinente vincular el institucionalismo histórico con la tradición de historiadores que menciona Karen Barkey, puesto que Peter A. Hall (1996) y Guy Peters (1998 y 2005), en su conceptualización del institucionalismo histórico pasan por alto este vínculo con la rica tradición macrohistórica.
Por otra parte, Paul Pierson (2000) conceptualiza la idea sobre el origen y el cambio de las instituciones de acuerdo con el enfoque del institucionalismo histórico, principalmente para el estudio de lo político en marcos institucionales, a través de la noción de path dependence. Así, los procesos políticos se pueden estudiar a través de cuatro características: a). el equilibrio múltiple, b). la contingencia, c). el papel crítico de la sincronización y la secuencia y d) la inercia. Ahora bien el cambio institucional se explica a través de las “coyunturas críticas”, de esta manera la presencia de una “coyuntura crítica” abre el camino hacia un nuevo desarrollo histórico de lo político encauzándolo hacia una nueva ruta (new path).
El institucionalismo en la teoría de la elección racional
El Institucionalismo en la Teoría de la Elección Racional (ITER) parte del supuesto de una racionalidad individual que clasifica y ordena sus preferencias, con el propósito de maximizarlas. Este modelo de la elección racional pretende predecir la conducta de los individuos, a partir del estudio de las reglas formales que incentivan o limitan las acciones de los actores individuales o colectivos (Tsebelis, 2002). Además el ITER pretende alcanzar el status de ciencia, a la manera de la economía.
Un rasgo distintivo del ITER es que no identifica institución con organización. La idea de tiempo que estudia el ITER es a través de eventos de los actores individuales o colectivos en marcos institucionales de reglas formales restrictivas (Bohman, 1992). Un antecedente del ITER lo encontramos en los trabajos académicos de William H. Riker (1957), fundamentalmente en el uso del método deductivo. Para Riker la ciencia política debería estar fundamentada en una teoría consistente y robusta en la investigación empírica, para ello sentó las bases de la Teoría Política Positiva, que a diferencia de la Teoría Política tradicional de carácter normativo, tendría que estar fundamentada en proposiciones axiomáticas. A diferencia del institucionalismo histórico que se sustenta en el método inductivo, el ITER pretende alcanzar leyes universales de tipo deductivo. Un modelo de este carácter no toma en cuenta lo que Douglass C. North (1981) considera costos de transacción, esto es,  los actores juegan en contextos históricos, con grados de incertidumbre y con información incompleta, lo que significa que en los intercambios entre agentes se generan costos. Por el contrario, en los modelos de la teoría de la elección racional los individuos tienen cero costo de transacción (Hira y Hira, 2000). Un argumento fuerte de North (Hira y Hira, 2000) es que las preferencias no son transitivas, como lo supone la teoría de la elección racional, pues las preferencias cambian de intensidad en el tiempo y por consiguiente no tienen un orden estable en el transcurrir del tiempo. De ahí que una de las grandes dificultades del ITER es explicar convincentemente el cambio en la dimensión tiempo, cabe agregar que este es un tema atractivo que se sigue debatiendo.
De acuerdo con Guy Peters (1998) el ITER pone el énfasis en la estabilidad institucional y en el carácter predictivo de su teoría. Por otra parte, para el ITER las instituciones son importantes por sus resultados. Siguiendo este argumento, de acuerdo con Peter A. Hall y Rosemary C. R. Taylor una de las “grandes contribuciones del institucionalismo de la elección racional ha sido enfatizar la interacción estratégica en la determinación de los resultados políticos” (Hall y Taylor, 1996:945). Por otra parte, algunos autores señalan que el ITER busca fundamentalmente el equilibrio en las instituciones políticas, el modelo de equilibrio lo encuentran los autores de esta perspectiva en la economía neoclásica (Weingast, Shepsle y Johnsen, 1981; Tsebelis, 2002).
Una seria limitación del ITER es su supuesto de racionalidad, pues como señala Douglass  C. North (1981), el ITER al concebir una racionalidad individual de acuerdo con el modelo neoclásico, no puede explicar las interacciones entre los individuos en contextos históricos institucionales – dimensión que si toma en cuenta el institucionalismo histórico- lo que implica, como ya hemos señalado, no asumir a la “incertidumbre” como elemento explicativo de lo social. En breve, el modelo neoclásico aplicado por el ITER es una gran limitación para explicar otros fenómenos como son los costos de transacción y las creencias en los cambios históricos como son las ideologías políticas.
El institucionalismo sociológico
El institucionalismo sociológico tiene su origen fundamentalmente en la teoría de las organizaciones, en ese sentido esta vertiente anclada en esta tradición epistemológica considera a las instituciones como componentes del mundo social, de ahí que considere a las instituciones como mapas cognitivos que expresan los valores y prácticas de lo social. De esta manera desde la perspectiva del institucionalismo sociológico las instituciones y las organizaciones son entidades intercambiables (Peters, 1998). Por otra parte, el institucionalismo sociológico explica los cambios en las organizaciones fundamentalmente como un proceso de legitimidad social, más que por sus resultados eficientes como lo considera el institucionalismo de la elección racional. A diferencia de los filósofos y cientistas políticos que piensan a las instituciones como ‘independientes’ de la realidad social (March y Olsen, 1984), los estudiosos del institucionalismo sociológico conciben a las instituciones como una dimensión de la sociedad.
Un tema explicito dentro del institucionalismo sociológico es el de la relación entre la estructura y la agencia, propio de la Teoría Sociológica. Para Guy Peters (1998) el tratamiento del problema de la relación entre estructura y agencia, es una cuestión que es centro de estudio en los tres institucionalismos. Es decir, la ciencia política americana en parte es heredera de esta tradición, aunque su registro sea en términos del individualismo metodológico en donde la agencia es el individuo racional y la estructura son las reglas formales restrictivas de las instituciones. Asimismo, el institucionalismo histórico está interesado en investigar cómo en los procesos históricos se relacionan las estructuras y la agencia.
Para el institucionalismo sociológico las instituciones son también prácticas y repertorios simbólicos, esto es, el repertorio de la cultura se manifiesta en la configuración de las instituciones como extensión de valores sociales interiorizados por los actores. Así, la cultura provee un conjunto de imágenes y símbolos que una vez interiorizadas se ponen en práctica en los espacios institucionales. De esta manera, los cambios en los repertorios simbólicos desencadenan cambios en las instituciones, en términos de Peter A. Hall y Rosamary C. R. Taylor (1996) el institucionalismo sociológico sigue la lógica de la adecuación de lo social, contrario a la lógica de la instrumentalidad, esta última lógica es propia del institucionalismo en la teoría de la elección racional. En otras palabras, el cambio en las instituciones de acuerdo con el institucionalismo sociológico, se concibe como un proceso social dinámico entre la agencia y la estructura.
Una dimensión estudiada en el institucionalismo sociológico y que tiene sus raíces en la lectura del mundo moderno, es la configuración de las prácticas de la burocracia. Como sabemos el sociólogo Max Weber concibió al estado burocrático moderno como una manifestación de la racionalidad. De forma tal que el institucionalismo sociológico coloca en su agenda de investigación temas que examinaron los grandes sociólogos como Marx y Weber en su diagnóstico y lectura de la modernidad, temas como el poder y la burocracia estatal.
Consideraciones finales
Como hemos argumentado la consideración del tiempo en los distintos enfoques del institucionalismo se explica en parte por las tradiciones epistemológicas en que cada una de ellas se vincula: el institucionalismo histórico explica a las instituciones en los contextos propiamente del tiempo concebido por los historiadores en donde la permanencia y el cambio juegan un papel importante; el institucionalismo de la teoría de la elección racional concibe el tiempo como eventos en los actores individuales o colectivos; y el institucionalismo sociológico considera que las instituciones (organizaciones) cambian en el contexto de procesos sociales dinámicos entre la agencia y la estructura.
En la literatura politológica podemos encontrar complementos entre las distintas perspectivas teóricas, principalmente en la investigación empírica. Por ejemplo, el trabajo de James Mahoney sobre el liberalismo en Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Honduras y Nicaragua, considera tres tipos de liberalismos: el liberalismo radical (Guatemala y El Salvador); el liberalismo reformista (Costa Rica) y el liberalismo “abortivo” (Honduras y Nicaragua). Estos tres tipos de liberalismo se estudian desde la perspectiva ideológica de los jugadores y desde las “coyunturas críticas”. Como podemos observar en su trabajo empírico James Mahoney echa mano tanto de la teoría de juegos vinculada con el individualismo metodológico y de la noción de “path dependence” para explicar las coyunturas críticas categorías propias del institucionalismo histórico. El propio James Mahoney tiende puentes entre el institucionalismo sociológico y el institucionalismo histórico, en su trabajo titulado Path dependence and Historical Sociology (2000).
Un campo fructífero para la investigación empírica es concebir a las instituciones no sólo como reglas formales restrictivas como supone el institucionalismo en la teoría de la elección racional, sino también concebir a las instituciones como reglas informales que regulan la conducta de los actores. El estudio de las instituciones como reglas formales e informales es de vital relevancia para estudiar los contextos latinoamericanos. Guillermo O’Donnell (1993) destaca la importancia de estudiar las reglas informales en los escenarios políticos de América Latina. Para O’Donnell la ‘democracia’ en América Latina son ‘democracias delegativas’, en donde los controles institucionales para vigilar el quehacer de los políticos son débiles. A contracorriente de la literatura politológica institucionalista de rational choice sobre América Latina (Munck, 2004), O’Donnell pone el acento en una perspectiva más de sociología política, en donde la institucionalidad se concibe también en marcos de reglas informales.  En esta línea de O’Donnell, las investigaciones empíricas de Steven Levitsky y Leandro Wolfson se enfocan a estudiar las reglas tanto formales como informales de la política. Su trabajo clave de Levitsky y Wolfson es su estudio titulado Del sindicalismo al clientelismo: la transformación de los vínculos partido-sindicatos en el peronismo, 1983-1999 (2004). A estos trabajos se suma la obra de Gisela Zaremberg titulado Mujeres, votos y asistencia social en el México priísta y la Argentina peronista (2009). Estas dos últimas investigaciones son en parte respuesta a las investigaciones institucionalistas de la teoría de la elección racional que se inscriben en el estudio de la democracia en América Latina.
Gerardo L. Munck ha realizado un recuento exhaustivo sobre los estudios institucionalistas de la democracia en América Latina, principalmente en su trabajo titulado La política democrática en América Latina: contribuciones de una perspectiva institucional (2004). Munck concibe su análisis de los estudios institucionalistas sobre la democracia latinoamericana desde la perspectiva del institucionalismo en la teoría de la elección racional. La agenda de investigación de esta perspectiva institucionalista para América Latina, reside en examinar el desempeño de las instituciones en marcos de reglas formales, como es la relación entre el ejecutivo y legislativo en el sistema presidencialista, los poderes de los ejecutivos y los sistemas electorales.
No podemos pasar por alto las contribuciones del institucionalismo histórico desde la perspectiva de los estudios macrohistóricos para América Latina. Sin lugar a dudas, el trabajo historiográfico de John H. Coatsworth es un excelente ejemplo sobre los estudios de larga duración para explicar la dimensión económica en América Latina. La inclusión de Coatsworth en el institucionalismo histórico me parece pertinente en el sentido de que su investigación sobre aspectos de crecimiento y política fiscal en contextos macrohistóricos permite estudiar las instituciones económicas en el tiempo histórico, para saber tendencias y cambios institucionales, por ejemplo el estudio - junto a Jeffrey G. Williamson - Always Protectionist? Latin American Tariffs from Independence to Great Depression, es un análisis sobre el funcionamiento del proteccionismo económico en América Latina.
Esta revisión de la literatura sobre la investigación empírica de las instituciones de América Latina, me permite argumentar que los distintos enfoques de los institucionalismos aquí examinados se complementan en la investigación empírica, es decir, la investigación empírica representa lo que llamaría una “heterodoxia metodológica”. Esta heterodoxia metodológica como lo hemos observado en los trabajos resumidos en estas consideraciones finales, permite enriquecer la investigación empírica, concretamente en los estudios de la política de América Latina. Así, la mejor manera de complementar los enfoques del nuevo institucionalismo es a través de la investigación empírica, siguiendo el espíritu de investigación de Charles Wright Mills[6]  diría que los enfoques del nuevo institucionalismo se complementan en la “imaginación metodológica”.
Referencias bibliográficas
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Stinchcombe, Arthur L (1997), “On the virtues of the Old Institutionalism”, en Annual Review of Sociology, Vol.23, pp.1-18.
Tsebelis, George, (2002), Veto Players. How Political Institutions Work, Princeton University Press, New Jersey.
Weingast, Barry R., Kenneth A. Shepsle y Christopher Johnsen (1981), “The Political Economy of Benefits and Costs: A Neoclassical Approach to Distributive Politics”, en The Journal Political Economy, Vol. 89, No. 4, Agosto, pp. 642-664.
Zaremberg, Gisela (2009), Mujeres, Votos y Asistencia Social en el México Priista y la Argentina Peronista, Flacso, versión en prensa.


[1] Como nos cuenta el historiador Plutarco en su obra Vidas Paralelas, el conquistador Alejandro Magno, discípulo de Aristóteles, enviaba a su maestro las constituciones de los pueblos que conquistaba.
[2] El tema de las formas de gobierno Aristóteles  lo expone  en la obra La Política; con respecto a las virtudes de los hombres en su obra Ética a Nicómaco  muestra su célebre  clasificación sobre el “hombre de bien” y “el buen ciudadano”.
[3] Claramente el punto de crítica de Philip Selznick es el institucionalismo en la teoría de la elección racional.
[4] Fernand Braudel en su obra El Mediterráneo y el mundo del mediterráneo en la época de Felipe II, no menciona a Felipe II, porque no es el actor central de su libro; el gran actor de su libro es esta gran estructura geográfica que es el Mediterráneo.
[5] La formulación del concepto de “coyuntura crítica” en las Ciencias Sociales fue realizada por Seymour Martin Lipset y Stein Rokkan en su trabajo Cleavage Structures, Party Systems, and Voter Alignments: An Introduction.
[6] Me refiero a la estrategia de investigación acuñada por Mills, “la imaginación sociológica”.


La bicicleta mágica


Emma Carvallo Sánchez

Érase una vez, en un pequeño pueblo a orillas de un hermoso río dónde volaban miles de mariposas de colores, vivía una niña llamada Emily. Ella como todos los niños de su edad vivía feliz acompañada de sus padres Eloina y Manuel.
Emily imaginaba recorrer las callecitas del pequeño pueblo en una bicicleta de color azul; era tanta su imaginación que ella en su bicicleta paseaba a todos los niños del pueblo, en esas tardes cuando el viento soplaba y acariciaba las pequeñas caritas de sus amiguitos.
Sus papás veían cómo la niña anhelaba esa bicicleta, y siempre le decían: “¡Pídesela a los Reyes Magos!”, quizás este año si te la traigan.
Año con año así lo hacía Emily, cuando se aproximaba el día de Reyes ella los esperaba con ansias y soñaba en lo linda que sería su bicicleta. Una noche de cinco de enero, casi no durmió de lo emocionada que se sentía pues tenía la esperanza de que ese año llegara su bicicleta.
Cuál fue su sorpresa al día siguiente, al despertar y ver su arbolito de navidad vacío, Emily se sintió muy triste y pensó “¿Por qué no me la trajeron los Reyes Magos?, ¿Será que me porté mal o desobedecí a mis papás?”.
Ese día lloró como nunca. Su padre Manuel al verla tan triste y afligida le dijo: “Hija no llores más, los Reyes Magos son mágicos. Ellos están viendo tu dolor y tal vez pronto tu sueño se haga realidad”.
Pasaron los días y por fin una hermosa mañana al despertar, Emily vio frente a su cama su hermosa bicicleta azul y fue la niña más feliz del planeta y constató que los Reyes eran verdaderamente magos.

Todos los días después de ir a clases, recorría muy feliz y contenta las callecitas de su pueblo. Su bicicleta mágica cumplió sus sueños y vivió por siempre feliz

La bicicleta mágica


Emma Carvallo Sánchez

Érase una vez, en un pequeño pueblo a orillas de un hermoso río dónde volaban miles de mariposas de colores, vivía una niña llamada Emily. Ella como todos los niños de su edad vivía feliz acompañada de sus padres Eloina y Manuel.
Emily imaginaba recorrer las callecitas del pequeño pueblo en una bicicleta de color azul; era tanta su imaginación que ella en su bicicleta paseaba a todos los niños del pueblo, en esas tardes cuando el viento soplaba y acariciaba las pequeñas caritas de sus amiguitos.
Sus papás veían cómo la niña anhelaba esa bicicleta, y siempre le decían: “¡Pídesela a los Reyes Magos!”, quizás este año si te la traigan.
Año con año así lo hacía Emily, cuando se aproximaba el día de Reyes ella los esperaba con ansias y soñaba en lo linda que sería su bicicleta. Una noche de cinco de enero, casi no durmió de lo emocionada que se sentía pues tenía la esperanza de que ese año llegara su bicicleta.
Cuál fue su sorpresa al día siguiente, al despertar y ver su arbolito de navidad vacío, Emily se sintió muy triste y pensó “¿Por qué no me la trajeron los Reyes Magos?, ¿Será que me porté mal o desobedecí a mis papás?”.
Ese día lloró como nunca. Su padre Manuel al verla tan triste y afligida le dijo: “Hija no llores más, los Reyes Magos son mágicos. Ellos están viendo tu dolor y tal vez pronto tu sueño se haga realidad”.
Pasaron los días y por fin una hermosa mañana al despertar, Emily vio frente a su cama su hermosa bicicleta azul y fue la niña más feliz del planeta y constató que los Reyes eran verdaderamente magos.

Todos los días después de ir a clases, recorría muy feliz y contenta las callecitas de su pueblo. Su bicicleta mágica cumplió sus sueños y vivió por siempre feliz

La bicicleta mágica


Emma Carvallo Sánchez

Érase una vez, en un pequeño pueblo a orillas de un hermoso río dónde volaban miles de mariposas de colores, vivía una niña llamada Emily. Ella como todos los niños de su edad vivía feliz acompañada de sus padres Eloina y Manuel.
Emily imaginaba recorrer las callecitas del pequeño pueblo en una bicicleta de color azul; era tanta su imaginación que ella en su bicicleta paseaba a todos los niños del pueblo, en esas tardes cuando el viento soplaba y acariciaba las pequeñas caritas de sus amiguitos.
Sus papás veían cómo la niña anhelaba esa bicicleta, y siempre le decían: “¡Pídesela a los Reyes Magos!”, quizás este año si te la traigan.
Año con año así lo hacía Emily, cuando se aproximaba el día de Reyes ella los esperaba con ansias y soñaba en lo linda que sería su bicicleta. Una noche de cinco de enero, casi no durmió de lo emocionada que se sentía pues tenía la esperanza de que ese año llegara su bicicleta.
Cuál fue su sorpresa al día siguiente, al despertar y ver su arbolito de navidad vacío, Emily se sintió muy triste y pensó “¿Por qué no me la trajeron los Reyes Magos?, ¿Será que me porté mal o desobedecí a mis papás?”.
Ese día lloró como nunca. Su padre Manuel al verla tan triste y afligida le dijo: “Hija no llores más, los Reyes Magos son mágicos. Ellos están viendo tu dolor y tal vez pronto tu sueño se haga realidad”.
Pasaron los días y por fin una hermosa mañana al despertar, Emily vio frente a su cama su hermosa bicicleta azul y fue la niña más feliz del planeta y constató que los Reyes eran verdaderamente magos.

Todos los días después de ir a clases, recorría muy feliz y contenta las callecitas de su pueblo. Su bicicleta mágica cumplió sus sueños y vivió por siempre feliz

Un ángel entre mortales

Víctor Manuel Vásquez Gándara

Ely Núñez, artífice del verso, donde toda su poesía es líquida, fluida. Translúcida,fresca y enigmática, como es su propio ser; diáfana, exquisita y delicada, como fina figura de porcelana, como etéreo ser, ángel de rubios y sedosos cabellos, diría yo, un ángel de la poesía."
Ángel Núñez Beltrán.

Apreciables escritores, poetas, amantes de la literatura.
Querida Ely Núñez
Apreciada Tere Camarena
Amables asistentes
El viernes 14 de octubre de 2016 un ángel me habló. En esta ocasión no fue recordarme su presencia y cuidado permanente sino para hacerme una petición, sorprendiéndome: presentar su obra poética en versión audio grabada. Imposible negarme ante honrosa solicitud para mí, aun consciente del escaso conocimiento profundo del bello género literario.
La siguiente noche sentado en cómodo sofá bajo iluminación de una lámpara me di a la tarea de releer Rainer María Rilke en sus Cartas a un joven poeta, obra obligada de referencia. Este es en consecuencia primer agradecimiento a Ely Núñez y Valdés El Ángel de la poesía y del amor, invitarme implícitamente a leer, escuchar su obra, mi bibliografía y dirigir mis cinco sentidos, tal como debe apreciarse al arte desde una visión hermenéutica.
Mi admiración, aprecio a la creación literaria de Ely Núñez, no es reciente, nuestra amistad surge precisamente al converger en centros culturales artísticos y periodísticos: El Ángel de la poesía es profesional, ha consagrado su vida a este género, convirtiéndolo en su misión, razón de su existencia tal como expresa Bernardo Ruiz "El poeta, como todo creador, tiene por oficio sentir y hacer visible a los ojos profanos los secretos de una existencia más rica en la pluralidad de sus matices.".
Ely decide ser poeta por oficio, aun llevándolo en sus genes, por vocación expresa lo inexpresable emergiendo su inspiración en adversidad del destino o benevolencia de la vida. Capacidad de observar, admirarse, sorprenderse de cotidianeidad mundana transformándola en poesía, Ely Núñez hace realidad sentencia del gran poeta RainerMariaRilke: "El arte, también, es un estilo de vida", ese es el estilo de vida del Angel de la poesía.
Escucharle es una delicia. Mi acercamiento al bello arte lo tuve en mi niñez con Manuel Bernal: Motivos del lobo, Por qué me quité del vicio, Chacha Micaila o en Paz oía como cualquier otro artista. Para Ely Núñez el contexto es otro: Manuel Bernal fue su maestro, guía y de quien hereda la distinción de ser Primera declamadora nacional.
La sensibilidad y su percepción de la vida, del ser la convierte en vocera del sentir: no solo sabe como todo mortal del sentir sino a través de sus letras, interpretación lo vierte, lo somete sin temor a la crítica literaria.
Escucharle como enseguida lo haremos es confrontar realidad y ficción, es cederle

Para concluir comparto idea de Lucina Jiménez (Nexos, julio 2016): “Hemos de reconocer que si la ilusión, el cansancio la frustración y la falta de energía social son parte de los obstáculos que enfrenta la democracia y el ejercicio de la ciudadanía, de la participación social y política, entonces necesitamos reconocer el poder de la vida cultural y expresión artística para generar energía creativa…es en la cultura y especialmente en las artes donde anida la fuerza que requiere toda sociedad para promover su propia transformación”, y el arte poético de Ely en esta obra, en su voz, conduce hacia ese sendero.

Otoño ante un bosque citadino


Víctor Manuel Vásquez Gándara

Ha empezado a llover, en breve el agua corre por la calle, su caída opaca el silencio dominguero. Yo camino en alrededores de mi residencia hasta la colindancia con boscoso parque repleto de Hayas evitando resbalar o pisar secas hojas alfombrando banqueta estrecha.
Otoño fresco en espera de luna llena, la más espléndida de temporada. Grises nubarrones escapan sustituidos por algodones blancos delineados en resplandor plateado. Tonalidades infinitas del verde paisaje ilusión y esperanza se adueñan del alma.
Planeaba salir por el periódico semanal, sorber una copa de vino, interpretar, comprender poesía leída y escribir semblanza muy personal, no propia, de ser muy querido.
A cambio camino acompañado de cientos de ideas bullendo en el cerebro, incansable, hiperactivo piensas: la carne se marchita el cerebro desecha paradigmas. Aire frío, anuncia proximidad a Todosantos, alienta, mueve y conmueve. Saldar cuentas pendientes o imaginar realizar proyecto nuevo motiva esbozar sonrisa testificada por alambrada. El Todopoderoso único dueño de la verdad sobre tu estado de ánimo alegre, esperanzador enmedio de realidad social compleja, violenta, exasperante.
Un ron a la luz de la luna o de mi compañera lámpara de buró, permeará celebración del finiquito. Escribiré versos ideados entre párrafos de semblanza o insertaré estrofas musicales del romanticismo ido. Iniciaré mañana semana. Renovados bríos son requeridos.
Gotas de agua escurren de interminables follajes. Caen desde las alturas. Pequeñas ramas secas se esparcen adornando el tapete de naturaleza a lo largo de la calle libre de autos aparcados cotidianamente entre semana. La pesadumbre, intranquilidad quedaban atrás, un respiro, todo pasa nada es permanente: felicidad y tristeza son como día y noche, luz y sombra. La existencia, novela de final desconocido, afortunadamente. Sueños, pretensiones, ideales mueven cada una de innumerables neuronas, ejercitar cada musculo, levantarse, caminar y enfrentar, gozar, disfrutar. Somos constante renacer.
Consciente de la vida porque: creo en un artífice del universo, creo en el amor hacia todo y todo es todo, creo en la mujer, en la justicia divina  y en la injusticia humana, creo en la solidaridad y en la ingratitud, en la pasión y en la infidelidad, sin concordar y sin embargo existen.
Cubrir deudas, lluvia, verdor o próxima luna llena no lo es todo, es gratitud a la vida, al destino al Gran Constructor. Hay una presencia vigía en todo momento, en toda acción personalizada regalándote una sonrisa, una mirada, su intimidad sin exigir ninguna de tus promesas no solicitadas. Brillan miles de estrellas iluminando tu andar y al cerrar los ojos el sonido del silencio conduce a pensamientos. Miedo escapa, ahuyentado por ánimo, deseo de vivir, gratitud sin aspirar inmortalidad, ésta  reservada a los dioses.
He sido privilegiado, surjo de entorno intelectual restringido de hogar de valores firmes en honestidad, respeto, hambre formándome en cimientos capaces de valorar en toda su dimensión lo que gozo. Acepto: todo lo poseído ha sido recibido, iniciando con la vida, conocimiento, placer. Saciar el deseo tiene un precio, todo en la existencia tiene un precio. Aspirar al éxito es estar dispuesto a pagar su precio.
Beberé el ron en mi vaso favorito: corto, fondo de cristal grueso, al calor de la lámpara, del Caminante de Herman Hesse, instantes leyendo, otros más escribiendo. Evocaré imágenes de quien amo profundamente agradeciendo su existencia, dulces miradas, bellas sonrisas, hasta vencerme el sueño. Las horas de lluvia continúen rompiendo los sonidos del silencio. Desearé vivir para complacer, elevando mi plegaria por el placer de ser. El soplo divino ha permanecido, larga vida permitida por el destino, satisfactoria ya expresado plenamente por Nervo: vida nada me debes, vida estamos en paz.
¡Qué bella cada hoja, cada tronco, cada raíz!, imposibles de creación humana ¿Un sueño, espejismo o realmente se me concede el don de la admiración?

Atenas veracruzana octubre 16, 2016. 22:07